
Los vecinos de Real Campiña, una comunidad perteneciente al municipio Aguada de Pasajeros, en la provincia de Cienfuegos, denunciaron que llevan casi 30 días sin recibir agua y que también han soportado apagones de hasta tres jornadas consecutivas, una combinación que ha convertido la vida cotidiana en una situación cada vez más insostenible.
Según los testimonios difundidos por residentes de la zona, la falta de ambos servicios afecta la preparación de alimentos, la higiene personal, la limpieza de las viviendas y la conservación de productos básicos.
A través de un post de la activista Diasniurka Salcedo Verdecia, Periódico Cubano confirmó que los habitantes han presentado reiteradas quejas, pero hasta el momento no han recibido una respuesta efectiva de las autoridades locales.
La crisis del abastecimiento de agua se agravó tras la rotura de la turbina encargada de suministrar el líquido al poblado. Sin embargo, los afectados sostienen que el deterioro del sistema era conocido desde mucho antes y que no se tomaron medidas preventivas para evitar una nueva interrupción prolongada.
Mailin Castillo Ocampo, residente de la comunidad, explicó que la turbina se rompió hace 27 días, aunque recordó que desde el año pasado presentaba problemas. De acuerdo con su testimonio, los vecinos llegaron a permanecer en dos ocasiones durante aproximadamente tres meses sin agua.
“Espero llegue a oídos de alguien que le dé solución”, expresó Castillo Ocampo al solicitar la intervención urgente de las instituciones responsables. Ante la ausencia del servicio, numerosas familias han tenido que comprar agua a particulares.
Un tanque puede costar entre 1.000 y 1.500 pesos cubanos, mientras que el precio de una pipa completa alcanza los 12.000 pesos. Esas cantidades resultan difíciles o imposibles de pagar para hogares dependientes de salarios estatales, pensiones o ingresos informales.
La falta de agua coincide con un escenario eléctrico igualmente crítico. Cuba enfrentará este martes 23 de junio apagones que podrían afectar de manera simultánea hasta el 64% del territorio nacional durante el horario de máxima demanda, según datos publicados por la Unión Eléctrica.
La UNE pronosticó para el pico nocturno una disponibilidad de 1.215 megavatios frente a una demanda de 3.250 MW. El déficit sería de 2.035 MW, con una afectación estimada de 2.075 MW.
El organismo estatal reconoció que el servicio permaneció interrumpido durante las 24 horas del lunes y que los cortes continuaron durante la madrugada. La máxima afectación llegó a 2.037 MW a las 8:30 p. m. La incorporación prevista de la unidad 8 de la termoeléctrica de Mariel, con apenas 35 MW, no sería suficiente para compensar el desequilibrio nacional.
Para los residentes de Real Campiña, las estadísticas se traducen en noches sin electricidad, alimentos expuestos a dañarse y mayores dificultades para obtener agua. Los vecinos exigen una solución inmediata y advierten sobre los riesgos sanitarios derivados de una crisis que golpea especialmente a niños, adultos mayores y personas enfermas.

