
Al menos, 300 personas nacidas en el extranjero podrían perder su ciudadanía estadounidense por haberla obtenido mediante un fraude al proceso de naturalización, informaron fuentes anónimas del Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) a NBC News.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) ha reasignado personal a sus oficinas de todo el país para identificar casos en los que la ciudadanía podría ser retirada.
El DOJ, por su parte, está trabajando con fiscales federales en oficinas regionales a nivel nacional. Un portavoz del departamento explicó que el enfoque está en eliminar a aquellos extranjeros que han defraudado el proceso de naturalización, citando un trabajo acelerado bajo la administración de Trump.
“Estamos actuando a una velocidad vertiginosa para garantizar que los defraudadores rindan cuentas y sean procesados con todo el rigor de la ley”, afirmó el funcionario. Durante el primer mandato de Trump, la administración presentó un total de 102 casos de desnaturalización, según los datos del DOJ.
Históricamente, los casos de desnaturalización han sido poco frecuentes y se han centrado principalmente en individuos que ocultaron antecedentes penales o violaciones de derechos humanos durante su proceso de solicitud de ciudadanía.
Los afectados por esta medida serán individuos con antecedentes penales, crímenes de guerra, fraude en programas como Medicaid y Medicare, o quienes han defraudado al gobierno de alguna otra manera.
En promedio, alrededor de 800.000 personas obtienen la ciudadanía estadounidense cada año, según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés). La actual administración tiene como objetivo endurecer las políticas migratorias y garantizar que aquellos que se benefician del sistema de naturalización sean quienes verdaderamente cumplan con los requisitos establecidos por la ley.
Revocan ciudadanía a una cubana de Hialeah
Una cubana residente en Hialeah, identificada como Mirelys Cabrera Díaz, perdió la ciudadanía estadounidense tras confirmarse su implicación en un esquema de fraude contra el sistema de salud cometido antes de su proceso de naturalización, según reportó Univisión el mes pasado.
El DOJ informó que un tribunal federal del sur de Florida ordenó el 24 de marzo la revocación de su ciudadanía. La decisión se basó en que Cabrera Díaz ocultó antecedentes delictivos que, de haber sido revelados, la habrían descalificado para obtener la naturalización.
De acuerdo con las autoridades, la mujer participó entre 2011 y 2014 en una trama de fraude vinculada al programa Medicare, en particular a la Parte D, destinada a cubrir medicamentos recetados.
El mecanismo consistía en pagar sobornos a reclutadores de pacientes para conseguir recetas falsas. Luego, esas prescripciones eran usadas ante farmacias para reclamar reembolsos por medicamentos que nunca fueron entregados. El fraude provocó pagos indebidos al gobierno de Estados Unidos por más de seis millones de dólares.
Cabrera Díaz reconoció su participación en el esquema y en 2019 se declaró culpable. Como resultado, fue sentenciada a 29 meses de prisión y quedó obligada a restituir el dinero obtenido de forma ilícita.

