
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha dado un giro significativo en su acusación contra Nicolás Maduro, retirando la afirmación de que el dictador chavista lideraba el Cártel de los Soles.
Durante los últimos meses, todos los altos funcionarios de la administración de Donald Trump habían insistido públicamente en que Maduro era el jefe de dicha organización de narcotráfico. Sin embargo, ahora que fue capturado por las fuerzas especiales y está en espera de un juicio en una cárcel de Nueva York, cambian los argumentos del Departamento de Justicia. ¿Qué hay detrás de esto?
El periodista Mario Pentón conversó sobre el tema con Fran Quintero, abogado experto en temas de seguridad, justicia y crimen organizado. Además, cuenta con amplia experiencia en el seguimiento de casos de narcotráfico, estructuras criminales, transnacionales, procesos judiciales en los EEUU.
Según explica, la acusación original del Cártel de los Soles se refería a una estructura organizada que, aunque ahora se ha reconfigurado como una red de clientelismo, sigue operando de manera similar. Quintero subraya que la eliminación del término “cártel” de la carpeta de acusación no implica que la actividad criminal haya cesado ni que el régimen de Maduro haya sido exonerado de su implicación en el narcotráfico.
En esencia, el cambio es más un ajuste en la terminología que en los hechos fundamentales del caso, ya que las acusaciones de que Venezuela ha sido utilizada como plataforma de tránsito de narcóticos y armas continúan siendo válidas.
Desde un punto de vista legal, la acusación contra Maduro sigue siendo la misma. A pesar de la modificación de la estructura del “cártel”, la fiscalía estadounidense mantiene su acusación de conspiración, lo que significa que no es necesario probar que Maduro era el líder de un cártel organizado. Lo esencial será demostrar que Maduro participó activamente en la conspiración para facilitar el narcotráfico y el tráfico de armas.
Quintero explicó que, en una conspiración, basta con que las partes involucradas compartan el mismo objetivo, sin necesidad de conocer todos los detalles del plan. Por lo tanto, la fiscalía solo tiene que presentar pruebas de que Maduro acordó participar en el tráfico de drogas, lo que incluye evidencias de su implicación en la operación.
Una de las críticas más notorias al ajuste en la acusación es la disparidad entre el discurso político y la estrategia judicial. Políticamente, líderes como el presidente Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, habían denominado a Maduro como líder de un cártel, lo que reforzó la narrativa en torno al régimen venezolano. Sin embargo, la estrategia judicial ha optado por no centrarse en el liderazgo de Maduro, sino en su participación en una conspiración.
Según Quintero, en la corte, el título de “líder” no afecta el caso. Lo que importa es probar que Maduro formó parte de una red de narcotráfico, lo que simplifica la acusación y hace que la narrativa judicial sea más clara y directa.
El abogado señaló que mantener la narrativa del “Cártel de los Soles” podría ser riesgoso desde un punto de vista legal. No existen pruebas sólidas de la existencia de este cártel, según informes de la DEA o de las Naciones Unidas. Por ello, en lugar de centrarse en una organización estructurada, la fiscalía ha decidido recalcar la red de corrupción estatal que facilitó el narcotráfico en Venezuela.
Hugo Carvajal, ex jefe de inteligencia de Chávez y Maduro, ha sido una figura central en las acusaciones de narcotráfico. Carvajal, ahora preso en territorio estadounidense, ha afirmado que Maduro, junto con el régimen cubano, facilitó el narcotráfico hacia EEUU.
Quintero destacó que las declaraciones de Carvajal serán claves en el juicio, pero advirtió que estas podrían estar motivadas por su deseo de obtener una reducción de sentencia, lo que podría hacer que su testimonio sea cuestionado en la corte.
Otra novedad en la nueva imputación es la inclusión de Cilia Flores, esposa de Maduro, y la mención de otros actores como el presunto líder del Tren de Aragua. Aunque la vinculación de Flores con el narcotráfico aún no está probada, su inclusión en el caso podría tener un impacto simbólico significativo. Según Quintero, esta movida parece más orientada a ejercer presión sobre Maduro que a presentar pruebas sólidas en su contra.


Gracias
Porque todos son iguales…PORQUE lo único que les interesa es el petróleo más nada…PORQUE cuando no existe DIOS en el corazón de los hombres todo es vanidad mentiras y prepotencia…Tranquilo que DIOS ES UNO SOLO Y TIENE EL CONTROL DE TODO Y LA ÚLTIMA PALABRA…