
Realmente el panorama debiera estar claro, si no fuese por la política intrigante del Partido Demócrata, que está erosionando las bases de estos estados oscilantes, donde, a fin de cuentas, se decide la presidencia de este país.
Donald Trump (2016-2020) ya ocupó la Casa Blanca, y no ocurrió ese cataclismo que los demócratas insisten en pregonar. Al contrario, sus logros son irrebatibles y, por mucho, superan los altibajos del dueto Biden-Harris. El prisma de las políticas de D. Trump está dirigido a devolver la grandeza de esta gran nación, resquebrajada por una política de fracasos del Partido Demócrata. Esta dirección molesta y preocupa a la izquierda internacional.
Política inteligente
El gobierno de Trump logró éxitos notables en la lucha contra el desempleo, incluyendo cifras récord de las minorías afroamericanas e hispanas. Logró un crecimiento del PIB mediante una política acertada de desregulación y estímulo económico, rebajó los impuestos.
La Ley de Empleos y Reducción de Impuestos de 2017 redujo las tasas impositivas para las empresas y muchos individuos, lo que promovió la inversión empresarial y la creación de empleos. Bastarían estos hechos para dar el visto bueno a su gobierno, que contrasta con los fracasos demócratas de la actual administración.
Trump fue mucho más allá:
- Realizó la reforma del sistema judicial, lo que ha tenido un impacto duradero en la jurisprudencia de los Estados Unidos.
- Nombró a cientos de jueces federales de por vida, consolidando una huella conservadora en el sistema judicial que perdurará por años.
- Trazó una política de desregulación que redujo los costos y promovió el crecimiento económico.
- En política exterior, mostró su eficacia, logrando acuerdos de paz en el Medio Oriente que normalizaron las relaciones entre Israel y varios países árabes. Durante su mandato no se oyó ni un disparo ni una disputa territorial.
- Acuerdos comerciales: Trump renegoció el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), reemplazándolo con el Acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC), con el objetivo de modernizarlo y hacerlo más favorable a los trabajadores estadounidenses.
- Reordenó las relaciones con China, imponiendo serios aranceles, frenando así el desequilibrio comercial que perjudicaba a los trabajadores estadounidenses.
- Su política migratoria, enfocada en defender la frontera sur, redujo el flujo de inmigrantes y salvaguardó la premisa de cualquier país soberano: asegurar su frontera.
Y podría aún mencionar otras medidas que nos mostrarían un gobierno fuerte, inteligente, activo y poderoso, que actuaba en beneficio del país y su gente.
En contraste, los demócratas

Al otro lado, ¿qué observamos? Un presidente perdido, sin rumbo, anclado en premisas falsas, sin dirección y sin una vicepresidenta inteligente que veía el desastre delante de sus narices y que no actuó con la prisa ni la diligencia necesarias.
¿Cómo darle hoy los destinos del país? Estaríamos construyendo la fosa para un cadáver. Ese cadáver sería nuestro país.
La crisis de la frontera sur
Millones de inmigrantes entraron por la negligencia del gobierno de Biden-Harris. Un país sin fronteras muere. La ineficacia va en todas direcciones.
Recordemos el retiro de las tropas de Afganistán, donde fuimos la vergüenza del mundo civilizado, al no preverse la rápida llegada de los talibanes al poder. ¿Dónde estuvo la inteligencia? ¿Dónde los analistas? ¿Dónde la clamorosa vicepresidenta?
Cuando quedó claro que Biden no tenía el control, ¿qué hizo? Lo de siempre: nada. Tampoco cumplió con la tarea asignada de solucionar el problema de la frontera, ni siquiera se acercó a visitarla. Seguramente hacía mucho calor por allá.
Es Kamala a quien se pretende llevar a la presidencia del país más poderoso del mundo. La nación hoy nada en un panorama de inflación, de alto costo de vida, y esta señora plantea elevar los impuestos del 21% al 28%, lo que pretende barrer con las clases menos favorecidas con su cacareada “economía de oportunidades”.
Por mucho que usted relea el fallido libro de su padre, un comunista resentido y fracasado, no hallará respuesta. Por ese camino solo se llega al desfiladero, y le tengo malas noticias: el pueblo norteamericano ya ha descubierto su vacío intelectual y calibrado su lengua mentirosa para no creer en sus patrañas. En las pocas líneas de su programa, no aclara de dónde sacará el dinero para tantos regalitos. Ya sabemos: lo sacará de nuestros bolsillos.
Artículo de opinión publicado bajo la Política de Renuncia de Responsabilidad de Periódico Cubano


… En primer lugar, la Pandemia, que hizo retroceder mucho de lo avanzado.
en segundo lugar, la movilización demócrata de afronorteamericanos y mujeres,
contra Trump, fue un gigantesco escollo que no se pudo superar.
tercer … Trump sobreestimo sus posibilidades y cuarto Biden gano en estados
claves como Pensilvania, donde había calado una nefasta campana demócrata contra
Trump. ESTO COMBINADO hizo la tarea …lección aprendida