
Las recientes renuncias en el jurado de Miss Universo 2025 han sacudido la organización del certamen de belleza más importante del mundo. Omar Harfouch, quien formaba parte del panel de jueces para el evento internacional en Bangkok, ha aclarado las razones detrás de su salida.
En una entrevista exclusiva con PEOPLE, Harfouch denunció un supuesto conflicto de intereses relacionado con un romance entre un miembro del comité de selección y una de las concursantes, lo que habría afectado la imparcialidad del proceso de selección de finalistas.
El 18 de noviembre de 2025, Harfouch compartió en sus redes sociales que la organización había creado un “jurado improvisado” para seleccionar a las 30 finalistas antes de las rondas preliminares del certamen, un grupo no oficial, según su versión.
El compositor alegó que este jurado estaba compuesto por personas con vínculos personales con varias concursantes, lo que constituiría un claro conflicto de intereses. Además, mencionó que la persona responsable de contar los votos y gestionar los resultados también estaba involucrada en relaciones personales, lo que agravaba aún más la situación.
La organización de Miss Universo reaccionó rápidamente y desmintió estas acusaciones. En un comunicado oficial en Instagram, afirmaron que no se había creado ningún “jurado improvisado” y que todas las evaluaciones continuaban siguiendo los protocolos establecidos, garantizando la transparencia en el proceso.
Sin embargo, a pesar de la respuesta, Harfouch insistió en que el proceso de selección estaba manipulado. El exjurado explicó a PEOPLE que, tras confrontar a los miembros de la organización, incluido el propietario de Miss Universo, Raúl Rocha, fue ignorado.
Harfouch señaló que Rocha minimizó sus preocupaciones, asegurándole que todo estaría bien y que él seguiría juzgando; pero Harfouch no estaba dispuesto a comprometer su integridad, ya que, según su versión, los jueces oficiales solo iban a poder elegir entre el top 30 previamente seleccionado por este jurado no oficial, en lugar de tener la oportunidad de evaluar a todas las concursantes.
El escándalo aumentó cuando una concursante, que pidió permanecer en el anonimato, reveló a PEOPLE que muchas de las participantes se enteraron de la preselección del top 30 a través de redes sociales, no de la organización oficial.
Según esta concursante, la selección se realizó sin la presencia de los jueces oficiales y antes de que las concursantes pudieran competir en el escenario.
Las acusaciones de manipulación en el certamen han puesto en duda la transparencia de Miss Universo, especialmente en un momento en que el proceso de selección ya estaba bajo un fuerte escrutinio.
La renuncia de Harfouch pone de manifiesto las tensiones internas dentro del certamen y los conflictos de intereses que podrían estar influyendo en la elección de las ganadoras.
Este incidente no es aislado. A lo largo de los años, ha habido otros casos de controversias y renuncias en el jurado de Miss Universo. Sin embargo, la acusación de un “jurado improvisado” y la falta de transparencia en el proceso de selección de las finalistas han avivado las críticas a la organización, dejando muchas preguntas sin respuesta.
En última instancia, la salida de los jueces de Miss Universo resalta una preocupación más amplia sobre la imparcialidad y la transparencia en certámenes de belleza internacionales, que a menudo son percibidos como procesos controlados por intereses internos más que por criterios objetivos.


