
El primer ministro Manuel Marrero Cruz presentó ante los diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular un documento, elaborado en secreto durante un año y sin aprobación previa del poder legislativo, que “regula y define” la dolarización parcial de la economía cubana.
En su intervención, el dirigente comunista y coronel de las Fuerzas Armadas admitió que la economía cubana ya está dolarizada de facto debido al uso del dólar como referencia en la fijación de precios por parte de los actores no estatales. Sus palabras pretenden culpar al sector privado de los problemas, pero lo cierto es que fue el Estado, en su apetito insaciable por el dólar estadounidense, el que creó las tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC) para recaudar divisas.
Del documento que ya fue aprobado sin consultas no se conocen todos los detalles, pues aún no es de dominio público. Sin embargo, el primer ministro adelantó que se regulan esquemas de dolarización transitoria, especialmente en sectores exportadores y para operaciones de comercio exterior. Además, algunos productores recibirán pagos mixtos, combinando pesos cubanos y dólares, para garantizar la adquisición de insumos esenciales.
Entre las medidas que forman parte del plan más amplio y que se han ido poniendo en vigor, destaca la aceptación de pagos en efectivo en divisas para turistas en farmacias, clínicas internacionales y aeropuertos.
Nueva tasa de cambio flotante regirá el precio oficial del dólar
En paralelo, se aprobó un nuevo régimen cambiario de tipo flotante que flexibiliza la tasa de cambio, permitiendo que esta varíe según las condiciones de oferta y demanda del mercado. Este mecanismo tiene como objetivo atraer a los ciudadanos a operar dentro del sistema bancario oficial, compitiendo directamente con el mercado cambiario informal, al cual desde el oficialismo se le tilda de “ilegal”.
El gobierno asegura que estas medidas fortalecerán el uso de la moneda nacional a largo plazo. Sin embargo, persisten dudas entre la población y los expertos sobre si esta dolarización parcial marcará un retroceso irreversible para el peso cubano.
En ese sentido, el economista cubano Pedro Monreal critica la incongruencia del gobierno. “Es una notoria incongruencia que se declare en un mismo discurso que funcionarán ‘esquemas de dolarización parcial’ en determinadas actividades al mismo tiempo que se afirma que ‘se ratifica la política del Gobierno de avanzar en la desdolarización de la economía’”, dijo el catedrático en su cuenta de X.
En estas decisiones de la cúpula de poder castrista destacan la falta de planificación a largo plazo, la rigidez ideológica y la dependencia de remesas enviadas desde el extranjero. Además, la centralización extrema y la exclusión de iniciativas privadas limitan el desarrollo económico. Ahora el gobierno le quiere hacer la guerra a los actores privados que han abastecido el mercado informal de divisas.
PARA TERMINAR CON EL PROBLEMA DE CUBA DEVEMOS HACER INVACION Y ELIMINAR LOS VIVEN BIEN DEL SISTEMA ALLA EN CUBA. lOS GOBERNANTES VIVEN BIEN MIENTRAS QUE EL PUEBLO SIGUE SIN VIDA.