
La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, expresó su respaldo a las medidas diplomáticas y económicas impulsadas por Estados Unidos contra el Gobierno cubano, al considerar que no debe existir neutralidad frente a gobiernos que, según afirmó, limitan derechos y afectan las condiciones de vida de su población.
Durante una entrevista concedida a NTN24, la mandataria sostuvo que situaciones relacionadas con la democracia y los derechos humanos no admiten posiciones intermedias.
En ese sentido, defendió el uso de mecanismos de presión internacional cuando una población enfrenta dificultades económicas y restricciones a sus libertades fundamentales.
“En la democracia hay cosas que no son grises, o están bien o están mal, y frente a cualquier dictador que oprime a su pueblo con hambre y le niega la posibilidad de vivir dignamente, ahí no hay un espacio de gris”, declaró.
Fernández señaló que el propósito de esas acciones debe ser favorecer una transición hacia mayores espacios democráticos, estabilidad institucional y respeto a los derechos de los ciudadanos cubanos.
La presidenta también ratificó la decisión de Costa Rica de retirar su embajada en La Habana, una medida adoptada inicialmente durante la administración de Rodrigo Chaves y que su Gobierno decidió mantener.
“Cuando hay vidas humanas de por medio, cuando se ha perdido todo bajo el yugo de una dictadura, cuando no hay trabajos dignos, dónde tener agua limpia, dónde tener un empleo (…) toda medida diplomática y de presión económica resulta válida”, agregó.
Desde abril, las relaciones bilaterales entre ambos países quedaron limitadas al ámbito consular, con la atención a los ciudadanos costarricenses gestionada desde Panamá.
Según explicó, la reducción de la representación diplomática responde al interés de respaldar un eventual proceso de apertura política en Cuba y reflejar la posición oficial de San José respecto a la situación interna de la Isla.
Fernández asumió la presidencia de Costa Rica el pasado 8 de mayo tras imponerse en las elecciones nacionales. Antes de llegar al poder ya había manifestado apoyo a la decisión de disminuir las relaciones diplomáticas con Cuba y, posteriormente, sostuvo encuentros con representantes de la oposición cubana durante actividades oficiales en Costa Rica.
Las declaraciones de la mandataria se producen en un contexto de creciente tensión entre Washington y La Habana. Desde principios de 2026, la administración del presidente Donald Trump ha ampliado las sanciones contra funcionarios, empresas estatales y entidades vinculadas al aparato económico cubano.
Entre las medidas anunciadas durante los últimos meses figuran sanciones dirigidas contra dirigentes del Gobierno cubano y restricciones a empresas extranjeras que mantengan relaciones comerciales con determinadas entidades estatales de la Isla.
Fernández también se refirió a la situación de Venezuela y respaldó las acciones internacionales encaminadas a promover cambios políticos en ese país.
La presidenta consideró que los acontecimientos recientes representan una oportunidad para avanzar hacia la recuperación de instituciones democráticas y reiteró el apoyo de Costa Rica a iniciativas impulsadas por la vía diplomática.
La decisión de retirar la embajada costarricense en Cuba marcó uno de los cambios más significativos en la política exterior de San José hacia la Isla en los últimos años.
Las autoridades costarricenses han señalado que la medida busca expresar preocupación por la situación política, económica y social que atraviesa el país caribeño, aunque mantienen abiertos los canales consulares para la atención de sus ciudadanos.