
Según un alto funcionario de la Casa Blanca, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, tiene previsto visitar Washington para reunirse con el mandatario estadounidense, Donald Trump.
Por el momento, no existe información oficial sobre fechas concretas para dicha reunión por parte de la administración republicana. En este sentido, Caracas no tiene contemplado el viaje en la agenda oficial de la titular del poder ejecutivo venezolano.
Mientras se habla de este plan, el expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, continúa bajo proceso judicial en un tribunal federal de Nueva York por tráfico de drogas. El chavista fue capturado el pasado 3 de enero por fuerzas estadounidenses mediante una incursión en Caracas.
El viaje de Rodríguez ocurrirá después de que Trump recibió en la Casa Blanca a la líder opositora venezolana y Premio Nobel de la paz, María Corina Machado, quien, hasta el momento, no ha sido incluida en el proceso de transición del poder en dicha nación sudamericana.
Washington ha considerado que la activista no cuenta con suficiente apoyo político y tampoco respaldo del ejército para ejercer un nuevo gobierno, tras la caída del dictador chavista.
Sin embargo, Trump ha dicho que podría “involucrar” a Machado en el futuro si las circunstancias lo permiten, y la calificó como una mujer “increíble” tras el gesto simbólico de ella de entregarle su medalla Nobel.
La administración estadounidense ha respaldado públicamente al gobierno interino de Rodríguez, asegurando que cumple con las exigencias de Washington, particularmente en cuanto a acceso al sector petrolero venezolano y el envío de crudo a EEUU para su comercialización.
María Corina Machado ha manifestado que Rodríguez no representa al pueblo venezolano y ha calificado al gobierno interino de estar “haciendo parte del trabajo sucio” en esta fase compleja, aunque confía en que se pueda alcanzar una transición ordenada en Venezuela.
Paralelamente, el gobierno interino informó que ya recibió parte de los ingresos petroleros pactados con EEUU, con 300 millones de dólares de un total acordado de 500 millones para ser utilizados en la economía venezolana, lo que muestra la prioridad que Washington y Caracas han dado al sector energético como eje del nuevo vínculo bilateral.
Hasta ahora, la mandataria interina venezolana solo ha tenido una reunión con un alto funcionario de la administración republicana. Hace unos días, recibió en Caracas al director de la CIA, John Ratcliffe. La conversación se centró en temas de seguridad y cooperación económica.
Tras este encuentro, en Miraflores se anunciaron cambios significativos en el gabinete de Rodríguez, incluido el desplazamiento del empresario Álex Saab, ampliamente vinculado con Maduro, de una dependencia gubernamental ahora fusionada con los ministerios de Comercio e Industrias.
Las reestructuraciones también incluyeron la destitución de altos mandos de seguridad, como Javier Marcano Tábata, reemplazado por el general Gustavo González López en la Guardia de Honor Presidencial y la Dirección General de Contrainteligencia Militar.
Junto a su hermano Jorge Rodríguez, actual presidente de la Asamblea Nacional, ha conformado un núcleo de poder fundamental para el sostenimiento del régimen chavista.
Analistas la describen como una dirigente eminentemente operativa, con capacidad de negociación y ejecución, que ha ocupado espacios dejados por la salida o marginación de otros cuadros políticos.

