
El estadio Augusto César Sandino de Santa Clara comenzó esta semana el montaje de paneles solares fotovoltaicos, un proyecto que lo convertirá en el primer recinto beisbolero cubano con generación propia de ese tipo.
Las obras avanzan mientras la población enfrenta apagones prolongados y el déficit eléctrico afecta también las competencias deportivas como la Serie Nacional de Béisbol.
El narrador y comentarista Dairon Pérez Urbano, de CMHW La Reina Radial del Centro, difundió la noticia junto con fotografías de Mariela Fonseca para Estereocentro Soy Villa Clara.
Las imágenes muestran paneles descargados de camiones y elevados mediante grúas móviles en las inmediaciones de la sede de la novena de los Leopardos de Villa Clara.
La información divulgada no precisa la potencia prevista, el costo del proyecto ni la fecha de puesta en funcionamiento. Tampoco detalla si incluirá baterías para almacenar electricidad. Sin esos datos, no puede determinarse qué necesidades cubrirá el sistema ni si permitirá mantener servicios del estadio durante los apagones nocturnos o diurnos.
El montaje coincide con otra jornada de severas limitaciones energéticas. Según los datos oficiales del Ministerio de Energía y Minas, este sábado la disponibilidad eléctrica era de apenas 1.250 megavatios (MW). La demanda prevista alcanzaba los 2.900 MW, mientras las afectaciones proyectadas para el horario de mayor consumo ascendían a 1.680 MW.
Lázaro Guerra Hernández, director general de Electricidad del ministerio, reconoció que más de 1.200 MW permanecen inactivos por falta de combustible importado, aunque las instalaciones están técnicamente disponibles.
El funcionario señaló que disponer de ese suministro resulta necesario para reducir de manera apreciable las interrupciones que soportan los consumidores en el país.
Guerra Hernández también afirmó que Cuba acumula diez meses sin importar combustible destinado a la generación eléctrica, salvo el donativo ruso recibido el 31 de marzo en Matanzas. La incorporación de paneles aporta capacidad durante las horas de radiación solar, pero el anuncio del Sandino no permite evaluar cuánto aliviará sus necesidades.
El precedente deportivo más cercano es el estadio de fútbol La Polar, en La Habana, que incorporó 35 kilovatios de capacidad fotovoltaica durante su remodelación de 2025. En agosto de 2026, el INDER anunció proyectos similares para los principales estadios provinciales, aunque identificó la falta de financiamiento como el principal obstáculo.
Para el Estadio Latinoamericano, también en la capital, se calculó una inversión de 600.000 euros. Estas iniciativas coinciden con cambios impuestos por la escasez: la 65 Serie Nacional, iniciada el 4 de octubre, adoptó una división en dos zonas geográficas para reducir los desplazamientos de los equipos y el consumo de combustible.
Las categorías juveniles tampoco escaparon a los recortes. Los campeonatos Sub-12, Sub-15 y Sub-18 fueron suspendidos en mayo por dificultades energéticas. Además, equipos como los Cocodrilos de Matanzas no pudieron trasladarse a partidos porque el autobús asignado carecía de combustible.
Inaugurado el 8 de enero de 1966, el Sandino tiene capacidad para entre 18.000 y 20.000 espectadores. Su diseño, de Emilio Castro y Gustavo R. Arnavat, utilizó elementos prefabricados de hormigón y sirvió de modelo para instalaciones semejantes en Camagüey, Matanzas y Pinar del Río.
