
Christopher Landy Mora, de 24 años, por cuarta ocasión en 2023 terminó bajo custodia en el Centro Correccional Turner Guilford Knight. En esta ocasión, enfrenta siete nuevos cargos por delitos graves relacionados con su concesionario de autos usados en Hialeah.
Las acusaciones, que datan de septiembre de 2022, se suman a un historial de engaños y desapariciones que han dejado a sus víctimas en la ruina financiera. Ante esta situación, las autoridades locales cerraron de manera definitivamente Realeza Motors, empresa de Mora ubicada en 5612 E. 8 Ave.
Este último caso implica el presunto fraude de aproximadamente 49.314 dólares a una compañía de servicios financieros por tres vehículos con gravámenes abiertos. Uno de los casos involucra a un hombre que compró un Chevrolet Corvette 2015 a Realeza Motors.
Después de experimentar problemas mecánicos, la víctima contactó a Mora, quien prometió reparaciones bajo garantía. Luego de que se remolcara el vehículo para el supuesto trabajo, el afectado nunca volvió a verlo y a la fecha el Corvette no ha sido localizado.
Como en una ocasión pasada, Mora decidió no complicar más su situación y se entregó en la sede de la policía de Hialeah, ubicada al otro lado de la calle de su antiguo concesionario, justo antes de las 7:00 p.m. del jueves.
Las autoridades lo arrestaron formalmente esa noche por múltiples cargos, incluyendo robo mayor en tercer grado y planificación para defraudar a una institución financiera. Su fianza se fijó en 17.500 dólares.
Este último arresto se suma a una serie de problemas legales que enfrenta Mora, cuyos casos anteriores permanecen abiertos. Local 10 News buscó comentarios del abogado de Mora, Edward Tapanes, sin recibir respuesta hasta el momento.
El propietario de Realeza Motors ha mantenido su inocencia en casos anteriores, pero las pruebas y acusaciones se acumulan en su contra. Las víctimas, incluyendo una mujer de 76 años, han sufrido devastadoras consecuencias financieras debido a sus acciones fraudulentas.
En julio pasado, Mora decidió entregarse tras conocer que enfrentaba cargos por hurto de mayor cuantía y fraude organizado contra sus clientes. Este caso se debió al presunto robo de un Honda Civic.
El 6 de abril, este sujeto también resultó ser sospechoso de otro acto fraudulento, tras una denuncia de un consignador que había dejado siete autos en el concesionario, donde se descubrió que seis de ellos tenían títulos falsos.
El caso de la anciana ocurrió en marzo del año pasado, cuando el hombre y un cómplice utilizaron la identidad de esta mujer para comprar tres vehículos.
Si no tiene consecuencias lo que hace, seguirá haciéndolo. Así es como funciona la mentalidad humana, castigo o recompensa. Parece que los jueces actuales no conocen ese sencillo concepto, una lástima para la sociedad porque somos los del común los que pagamos la flojera de estos jueces.