
Rolando Castelvil Riñat, profesor de Historia en la Escuela Pedagógica ‘José Marcelino Maceo Grajales’, en Guantánamo, fue asesinado esta semana mientras cumplía su turno de custodia en el centro educativo.
Según informó la página oficialista Guantánamo y su verdad, Castelvil detectó a varios jóvenes ajenos al centro intentando entrar sin autorización. Al confrontarlos y exigirles que abandonaran el lugar, se produjo un altercado que terminó de forma trágica: uno de los agresores lo apuñaló por la espalda con un arma blanca.
Aunque el profesor fue trasladado de urgencia al hospital provincial, las graves lesiones provocaron su muerte. Testimonios recogidos por el reportero Niover Licea apuntan a que el arma utilizada habría sido una lima metálica afilada, que perforó varios órganos internos.
Licea añadió que esta no fue la primera incursión del grupo. En su versión, cuatro jóvenes habían intentado irrumpir inicialmente en el centro durante la noche, pero se retiraron tras ser interceptados por los docentes de guardia. Minutos más tarde, dos de ellos regresaron, y fue un muchacho de apenas 19 años quien habría asestado la puñalada mortal.
Las autoridades confirmaron que, gracias a la declaración de un testigo, ya fueron detenidos dos de los principales implicados, ambos menores de 20 años. La violencia del crimen ha generado consternación y también debates en redes sociales sobre el rol de los profesores en labores de vigilancia nocturna.
Decenas de personas criticaron que el personal docente asuma funciones de seguridad que no les corresponden y ponen en peligro sus vidas. “¿Qué hace un profesor haciendo guardia en un centro de trabajo después de su jornada laboral?”, reclamó una internauta. Otra añadió: “Hasta cuando los profesores tendrán que poner el cuerpo por la seguridad de los centros, sin custodios, sin luz, sin recursos…”.
El asesinato de Rolando Castelvil Riñat ha encendido una alarma sobre el incremento de hechos violentos en espacios educativos de Cuba y sobre la vulnerabilidad en que laboran muchos trabajadores del sector.
Su muerte no solo deja una pérdida irreparable para su familia y comunidad escolar, sino que se convierte en un símbolo del deterioro de las condiciones de seguridad en instituciones que deberían ser refugios para educadores y estudiantes.
Las autoridades han asegurado que la investigación continúa, mientras la población exige respuestas concretas y medidas urgentes para que tragedias como esta no se repitan.
“Guantánamo está marcada por la tristeza. Ha fallecido el joven profesor de Historia Rolando Castelvil, un hombre respetuoso, dedicado a su familia y profundamente comprometido con su labor docente. Su partida deja un vacío y un recuerdo que permanecerá vivo en todos los que lo conocieron”, expresaron en la página de Facebook Miguel Noticias.
Mi pareja es profesora. Y me cuentan las veces que Pasa miedo . Además de la miseria que gana , yo desde España poco puedo hacer. Todo mi apoyo y sentimientos para todos los eicentes