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Visitantes “de segunda”: cubanos esperan horas para entrar al Náutico tras visita de Díaz-Canel

Las colas para ingresar tan solo al área de playa de El Náutico eran inmensas.
Las colas para ingresar tan solo al área de playa de El Náutico eran inmensas. (Captura de pantalla © Cuba en fotos- Facebook / Canal Caribe – YouTube)

La reapertura del Círculo Social Obrero (CSO) Félix Elmusa, conocido como El Náutico, continúa generando críticas luego de que un video difundido en redes sociales mostrara a decenas de cubanos esperando durante horas bajo el sol para intentar acceder a la playa del recinto.

El suceso, en el que los visitantes tuvieron que esperar por horas, ocurrió apenas un día después de que Miguel Díaz-Canel y su esposa, Lis Cuesta Peraza, recorrieran la instalación como parte de una visita oficial en la que presentaron la remodelación como un logro del régimen.

Las imágenes, publicadas por la página de Facebook Cuba en Fotos y grabadas por el fotógrafo Roberto Suárez de Juventud Rebelde, muestran una realidad muy distinta a la exhibida por la prensa oficial.

Mientras el gobernante y la primera dama recorrieron sin restricciones las instalaciones recién rehabilitadas, decenas de personas permanecían en una fila que, según los propios asistentes, podía prolongarse entre tres y cuatro horas sin garantía de lograr el acceso.

La escena volvió a poner en evidencia el contraste entre las experiencias a las que accede la cúpula gobernante y lo que puede obtener el pueblo de a pie, incluso en obras que se supone que son para ellos.

La polémica alrededor de la remodelación del centro ya era bastante incluso antes de esto, pues la inversión destinada a restaurar el centro recreativo ha sido percibida como un derroche en medio de la aguda crisis económica y energética que atraviesa el país.

Mientras la energía eléctrica apenas es suficiente para mantener funcionando los hospitales de la Isla, con apagones de varias horas, y mientras se ha documentado el deterioro de los servicios públicos por falta de inversión, mientras el régimen sigue afirmando que no tiene recursos para invertir, al mismo tiempo se dio prioridad a lo que es prácticamente un centro vacacional.

La escasez de alimentos en las tiendas y las dificultades para abastecer de agua a numerosas comunidades contrastan con una obra ejecutada durante cuatro meses por la Corporación de la Aviación Cubana (CACSA), que fue equipada con sistemas de paneles solares, y piscinas.

El centro cuenta además con baterías e inversores para garantizar su funcionamiento incluso cuando buena parte del país permanece sin electricidad durante extensas jornadas.

Durante su recorrido, Díaz-Canel y Lis Cuesta visitaron las áreas de buceo, gimnasio, piscina, pizzería, cafetería, panadería-dulcería, galería de arte, sala de juegos, sala infantil y terreno de béisbol, espacios presentados como ejemplo de recuperación de instalaciones recreativas.

Sin embargo, mientras las máximas autoridades accedían al complejo sin esperas ni restricciones, cientos de ciudadanos debían soportar largas colas para ingresar únicamente al área de playa.

En el video, Roberto Suárez explica que el acceso no se realiza por orden de llegada. Primero ingresan los socios pertenecientes a entidades como los ministerios de Transporte, Comunicaciones y la Aviación, además de trabajadores vinculados a esos sectores, mientras que quienes llegan desde la calle deben esperar hasta que exista capacidad disponible.

El fotógrafo permaneció alrededor de dos horas en la fila y relató que numerosas personas abandonaron el lugar antes de poder entrar, desalentadas por el tiempo de espera.

La grabación, que acumuló cientos de miles de reproducciones en redes sociales, también recoge la opinión de su autor sobre el funcionamiento del recinto.

Suárez considera que todas las personas deberían tener las mismas posibilidades de acceder a una instalación financiada con recursos públicos, independientemente del organismo donde trabajen, y cuestiona que persistan categorías de usuarios con privilegios de entrada.

El caso de El Náutico también ha reavivado el debate sobre las prioridades del Gobierno cubano. En 2025, Díaz-Canel inauguró la restauración del antiguo Miramar Yacht Club, hoy Club de las FAR, destinado al uso exclusivo de militares.

Ahora, la remodelación del CSO Félix Elmusa beneficia principalmente a trabajadores de sectores específicos, mientras otras instalaciones recreativas continúan abandonadas.

Entre ellas figuran el antiguo CSO “Julio Antonio Mella”, instalado en el Havana Yacht Club y actualmente en ruinas, así como La Concha, destruida por un incendio en diciembre de 2024 tras años de deterioro.

La reapertura del complejo ocurre en uno de los veranos más difíciles para la población cubana, con apagones que en varias provincias se prolongan durante gran parte del día, salarios fuertemente depreciados y una escasez persistente de productos básicos.

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