
La crisis energética en Cuba continúa agravándose en las últimas horas y se espera que de un momento a otro pueda colapsar el sistema eléctrico, tal y como ha sucedido en meses previos. La capacidad de generación de energía es insuficiente y apenas llega a la mitad de la demanda.
Según la Unión Eléctrica (UNE), el déficit previsto para el horario pico del viernes es de 1.870 MW. Dicha cifra es muy elevada y el sistema opera al límite. En situaciones similares, cualquier incidencia, por menor que sea, ha provocado la caída general del sistema eléctrico generando un apagón generalizado.
La justificación oficial del momento crítico que se vive estuvo enfocada en la avería que presenta la central termoeléctrica (CTE) de Nuevitas, la operación limitada con la que trabaja la CTE Antonio Guiteras y la presencia de nubes que limitan la generación eléctrica en la red de paneles solares chinos que se han instalado en todo el país.
Los problemas de combustible y los fallos en las plantas de generación distribuida, que aportan 573 MW adicionales, también han aumentado la carga sobre el sistema. El informe de la UNE indicó que, a las 07:00 horas de este viernes, la disponibilidad de energía era de 1.390 MW frente a una demanda de 2.800 MW, con 1.440 MW de déficit.
Para el horario pico de consumo, se estima que la disponibilidad de energía será de 1.700 MW, mientras que la demanda alcanzará los 3.570 MW, lo que provocará una escasez de 1.870 MW. La situación está llevando a la población al límite, con largas horas de apagones y un calor sofocante en medio del verano.
La respuesta de las autoridades ha sido insuficiente para calmar el descontento social. Los cubanos, quienes a menudo deben soportar los apagones durante toda la noche y madrugada, exigen soluciones concretas.
Los comentarios en las redes sociales reflejan una creciente frustración. “Esto es una guerra psicológica”, dijo Yanet Artiles, una de las muchas personas que se quejan de los continuos cortes de energía. “No podemos seguir así, la situación es insostenible”, añadió.
La falta de una planificación efectiva y la ineficiencia en la gestión del sector eléctrico han sido puntos recurrentes de crítica. Muchas personas señalan que la promesa de que los apagones se reducirían a 3 o 4 horas diarias para los meses de verano parece ahora una fantasía lejana, ya que los cortes se prolongan por más de 20 horas.
“El gobierno está jugando con fuego”, manifestó JE Ruiz, un usuario en las redes sociales. “Esto va de mal en peor, y no parece haber solución en el horizonte. No tenemos electricidad ni respuestas”, lamentó.
El pronóstico para las próximas semanas no es alentador. El mantenimiento de las unidades más grandes del sistema sigue sin cumplirse a tiempo y las fallas técnicas no se resuelven rápidamente. La falta de piezas de repuesto y la escasez de combustible siguen siendo problemas recurrentes. El régimen castrista está sumido en una grave crisis económica y no tiene dinero para pagar a los proveedores internacionales.

