
En Estados Unidos no existe hoy un servicio militar obligatorio activo, pero sí funciona el Sistema de Servicio Selectivo como reserva legal para un eventual reclutamiento si una emergencia nacional lleva al Congreso y al presidente a autorizarlo.
Pero a partir de una ley firmada por el presidente Donald Trump la inscripción dejará de depender del joven y en diciembre de 2026 pasará a hacerse de forma automática para los hombres elegibles de 18 a 25 años, incluidos muchos inmigrantes.
Para los cubanos en EEUU, muchos de los cuales llegaron hace poco de la Isla donde el servicio militar sí es una obligación y los jóvenes son perseguidos y amenazados por las autoridades, la noticia ha generado preocupación.
Cuáles cubanos quedan fuera del registro automático en EEUU
La primera exclusión es la edad. Los menores de 18 años no entran todavía en el sistema y los hombres que ya cumplieron 26 tampoco tienen obligación de registrarse. Ese es el filtro más amplio entre los cubanos residentes en EEUU.
La segunda exclusión son las mujeres. La legislación del Servicio Selectivo sigue aplicándose a hombres, no a mujeres, sin importar su nacionalidad o situación migratoria. Por tanto, las cubanas no están sujetas a este trámite.
Otra excepción importante afecta a hombres con visas de no inmigrante vigentes, siempre que mantengan ese estatus válido hasta cumplir 26 años. Ahí podrían entrar algunos cubanos con visas temporales, como determinadas categorías de estudio, intercambio, turismo o trabajo no inmigrante.
Pero es una exención limitada: si la visa expira y pasan más de 30 días, desaparece la protección y el registro vuelve a ser obligatorio.
También quedan fuera quienes permanezcan en servicio activo continuo en las Fuerzas Armadas entre los 18 y los 26 años, así como cadetes y guardiamarinas de academias militares.
En cambio, los miembros de la Guardia Nacional o de la Reserva que no estén en servicio activo a tiempo completo sí deben registrarse. A eso se suman algunas exenciones estrechas para hombres que hayan estado institucionalizados, encarcelados o inmovilizados en casa por razones médicas graves durante casi todo el período exigido por la ley.
Lo que no exime a los cubanos
Entre los migrantes circulan varias ideas equivocadas. No tener licencia de conducir no exime del registro. No tener número de Seguro Social tampoco. Y no contar con estatus migratorio legal menos aún.
La obligación depende de la edad, el sexo y la categoría migratoria contemplada por la ley, no de si la persona ya aparece en todos los sistemas administrativos. Lo que puede ocurrir es que, sin licencia o sin otros registros oficiales, el gobierno federal tarde más en ubicarlo para inscribirlo automáticamente, pero eso no elimina el deber legal.
Incumplimiento de registro puede traer consecuencias graves
El incumplimiento puede traer consecuencias legales y administrativas serias. No registrarse cuando la ley lo exige constituye un delito grave, castigable con hasta cinco años de prisión y multas de hasta 250.000 dólares.
Además, el afectado puede perder acceso a beneficios como ayudas estudiantiles estatales o federales, programas de capacitación laboral y empleos públicos. Para muchos jóvenes cubanos, no se trata de un detalle burocrático, sino de una obligación con impacto directo sobre estudios, trabajo y futuros trámites migratorios.
Conviene distinguir, sin embargo, entre registro y reclutamiento. Estar inscrito no significa ser enviado automáticamente al Ejército. Hoy no existe draft en Estados Unidos. El Servicio Selectivo conserva una base de datos que solo se activaría si Washington decidiera restaurar el reclutamiento.
En ese escenario, no todos los registrados serían llamados. Habría una lotería y luego una secuencia por edades para determinar quiénes entrarían primero en el proceso. La última vez que EEUU activó un reclutamiento fue en 1973 durante la guerra Vietnam. Luego de ello vinieron protestas masivas en todo el país.