
Los retrasos del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) en los trámites migratorios, principalmente los de residencia permanente, están llevando a solicitantes a considerar una alternativa legal para obtener una respuesta sobre sus casos pendientes: presentar una demanda de mandamus ante una corte federal.
Esta acción judicial no obliga a la agencia a aprobar una residencia permanente, sino a tomar una decisión sobre una solicitud que permanece detenida durante un tiempo considerado excesivo.
En 2026, con los tiempos de procesamiento extendidos durante meses o incluso años en algunas categorías migratorias, el mandamus se ha convertido en una de las herramientas más utilizadas por migrantes que buscan destrabar sus expedientes.
Según especialistas legales, muchos casos se resuelven entre 30 y 90 días después de iniciar el proceso, debido a que USCIS suele emitir una decisión antes de responder formalmente a la demanda.
El mandamus está basado en la ley federal 28 U.S.C. § 1361, que permite a los tribunales federales ordenar a un funcionario público cumplir con una obligación pendiente. Los tribunales suelen estar más dispuestos a ordenar a una agencia que actúe que a intervenir directamente en el resultado de un trámite migratorio.
Pasos antes de acudir a una corte
Antes de presentar un mandamus, muchos abogados envían una carta formal a USCIS explicando la demora, incluyendo el número de recibo del caso y citando los tiempos oficiales de procesamiento.
Esta comunicación puede solicitar que la agencia actúe dentro de un plazo determinado antes de iniciar una demanda. En algunos casos, USCIS responde después de recibir esta notificación.
Si no existe respuesta, el abogado puede presentar la demanda ante la Corte de Distrito de Estados Unidos correspondiente al lugar de residencia del solicitante. El proceso incluye explicar la demora, demostrar que la solicitud permanece pendiente y pedir al tribunal que ordene a USCIS emitir una decisión.
¿Qué ocurre después de presentar el mandamus?
Una vez que la demanda es notificada al gobierno, las autoridades tienen generalmente un plazo de 60 días para responder. En muchos casos, durante ese periodo, USCIS decide la solicitud y la demanda pierde su objetivo porque la agencia ya cumplió con emitir una respuesta.
Si el gobierno decide defender el caso, puede argumentar que la demora no es excesiva, que existen revisiones de seguridad pendientes o que la agencia tiene discreción sobre el orden de procesamiento.
La corte evaluará esos argumentos y determinará si USCIS incumplió su obligación de actuar. Aunque un mandamus no compra una aprobación, puede acelerar una decisión que lleva demasiado tiempo pendiente. Por esa razón, los expertos recomiendan analizar cada expediente antes de recurrir a esta vía legal.
¿Quién debería evitar presentar una demanda?
No todos los casos atrasados son adecuados para un mandamus. Presentar una demanda antes de superar los tiempos normales de procesamiento puede provocar que el gobierno solicite el cierre del caso por considerar que la demora no es excesiva.
Tampoco suele ser recomendable cuando existe una solicitud de evidencia pendiente, problemas de elegibilidad, posibles inconsistencias en documentos, antecedentes no declarados o dudas relacionadas con los requisitos migratorios.
Además, una demanda no garantiza una aprobación. USCIS puede revisar el expediente y tomar una decisión negativa si encuentra motivos legales para rechazar la solicitud.