
La congresista cubanoamericana María Elvira Salazar presionó este miércoles al secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, sobre la estrategia de Washington hacia Cuba y le preguntó directamente qué está demorando la tan esperada transición democrática en la isla.
El intercambio ocurrió durante una audiencia ante el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, en la que Rubio compareció para abordar la política exterior estadounidense y el presupuesto del Departamento de Estado para el año fiscal 2027.
Salazar abrió su intervención con una pregunta frontal sobre los contactos de Washington con el poder en La Habana.
“Sabemos que su oficina está hablando con la familia Castro y que están enviando el mensaje de que el juego se acabó, que tienen que abrir el juego democrático. Lo sabemos. Entonces, la pregunta es: ¿qué está demorando ese proceso?”, preguntó la congresista, según una traducción editorial de su intervención en inglés.
Rubio respondió que, desde su punto de vista, no se trata exactamente de una demora, sino de un proceso diplomático más amplio.
“No es que se esté demorando el proceso. Hemos tenido conversaciones, hemos tenido contactos diplomáticos con los cubanos de forma consistente a lo largo del tiempo, por múltiples razones y durante muchos años”, dijo el secretario de Estado.
Rubio también mencionó la reciente presencia del Comando Sur de EEUU en la zona de la base naval de Guantánamo y aseguró que el mensaje de Washington al régimen cubano es claro.
Today, I pressed @SecRubio on whether the Venezuela model can be replicated in Cuba.
His answer was clear: the United States will not allow the Castro regime to benefit from American resources, and Cuba’s future cannot be built on the same system that has oppressed the Cuban… pic.twitter.com/GhPvkqLopp
— Rep. María Elvira Salazar (@RepMariaSalazar) June 3, 2026
“Nuestro mensaje para ellos es muy claro: si quieren un camino por el cual puedan recuperar su país, y entendemos que no lo están entendiendo, entonces eso es lo siguiente”, afirmó.
Salazar pregunta por una figura tipo Delcy Rodríguez en Cuba
Tras esa respuesta, Salazar insistió en qué más puede hacer EEUU para que el régimen cubano comprenda que no podrá seguir beneficiándose del actual sistema. “¿Qué podemos hacer para que entiendan que el juego se acabó?”, insistió.
“No vamos a permitir que se beneficien del juego que han estado jugando, en el que están robando dinero al pueblo cubano para beneficio de ese conglomerado [GAESA], a expensas del pueblo de Cuba”, respondió Rubio.
El secretario de Estado también mencionó la ayuda humanitaria propuesta por su administración. “Lo que estamos ofreciendo es distribuir 100 millones de dólares en ayuda humanitaria a organizaciones no gubernamentales”, dijo. Washington quiere que esa ayuda llegue a través de entidades independientes, entre ellas organizaciones religiosas o humanitarias, y no bajo control directo del régimen.
Uno de los momentos más relevantes del intercambio llegó cuando Salazar preguntó si EEUU podría encontrar dentro del poder cubano una figura similar a Delcy Rodríguez en Venezuela: alguien perteneciente al aparato oficialista, pero con capacidad para actuar como interlocutor en una eventual transición.
“¿Hay alguna forma de que podamos encontrar a una Delcy número dos, siguiendo el mismo ejemplo que tenemos en Venezuela?”, preguntó Salazar.
La congresista vinculó esa posibilidad con la necesidad de evitar una salida violenta o desordenada en Cuba.
“En el gobierno de Cuba hay quizás algunos tecnócratas con los que podemos trabajar, pero creo que es un poco más difícil cuando están en puestos elevados, debido a la inclinación ideológica que algunos de ellos tienen”, reflexionó Rubio.
Rubio: EEUU está abierto a una salida negociada
Rubio respondió que Washington estaría dispuesto a trabajar en una solución negociada si esta coloca a Cuba en un camino hacia la democracia.
“Creo que Estados Unidos está abierto a una situación negociada que ponga a Cuba en un camino hacia la democracia, la prosperidad, la libertad y la normalidad. Estaríamos abiertos a eso y trabajaríamos con quien esté abierto a hacerlo”, afirmó.
Sin embargo, el secretario de Estado advirtió que una transición de ese tipo sería difícil por el peso ideológico acumulado durante décadas dentro del régimen.
“Obviamente, será desafiante. Ese sistema es todo lo que algunos han conocido. Algunas de estas personas han dedicado 67 años a este punto de vista. No será fácil para ellos”, señaló.
Salazar volvió entonces a la pregunta central: si EEUU ha logrado identificar a alguien dentro del poder cubano capaz de desempeñar ese papel.
“Lo sabemos muy bien en nuestra comunidad. Pero ¿hemos podido identificar a alguien que pueda cumplir ese rol?”, preguntó.
Rubio respondió con cautela y dejó claro que Washington no tiene, al menos públicamente, un nombre concreto.
“No diría que hemos identificado a un individuo específico que pueda desempeñar ese papel”, dijo.
Aun así, admitió que podrían existir figuras dentro del aparato administrativo cubano capaces de participar en una transición.
“Creo que claramente hay personas dentro del ámbito tecnocrático del gobierno que podrían desempeñar algún papel en todo esto. Pero, en última instancia, si me pregunta si hay ahora mismo un individuo singular en quien confiaríamos y nos apoyaríamos para liderar esta transición de principio a fin, no puedo darle ese nombre ahora mismo”, afirmó Rubio.
El peso de Raúl Castro y la generación más joven del poder
Salazar también aludió a la edad de Raúl Castro, quien cumplió 95 años, y preguntó si Washington está enviando mensajes a generaciones más jóvenes dentro del sistema cubano.
“Sabemos que hoy Raúl cumple 95 años, y 95 años es una edad muy avanzada. Tomar decisiones es muy difícil. ¿No cree que tal vez estamos enviando mensajes a la generación más joven para convencerlos de que sea más fácil para esa isla convertirse, como usted ha dicho, en Jamaica, Taiwán, Singapur o Hong Kong?”, preguntó la congresista.
Rubio respondió que sí existen personas dentro del aparato de poder cubano que entienden que el modelo actual no es sostenible, aunque eso no significa necesariamente que tengan poder suficiente para transformarlo.
“Creo que claramente hay individuos dentro del aparato de poder en ese país que entienden que lo que tienen ahora no es sostenible y necesita ser arreglado”, dijo.
Pero inmediatamente añadió una limitación clave: “No tienen poder, o si lo tienen, no saben cómo hacerlo, o no tienen suficiente poder, porque mucho de eso tiene que construirse por consenso internamente”.
La conclusión política del intercambio fue clara: EEUU contempla una transición negociada para Cuba y estaría dispuesto a trabajar con actores internos que faciliten una salida democrática. Pero Rubio reconoció que Washington no tiene identificada hoy una figura equivalente a Delcy Rodríguez en Venezuela, ni un interlocutor cubano con suficiente poder, confianza y capacidad para conducir el proceso de principio a fin.