
Lázaro Raimithy Guerra Hernández, ingeniero eléctrico cubano, es conocido por ser el encargado de pronosticar los apagones diarios en Cuba, una labor que lo ha convertido en un rostro familiar para los cubanos. Al igual que Francisco Durán, quien fue la figura central durante la pandemia de COVID-19, Guerra Hernández es desde hace años la cara visible de la crisis energética que enfrenta la Isla.
Desde su infancia, en la década de 1980, Lázaro estuvo rodeado de componentes electrónicos debido a su padre, ingeniero que desarmaba radios y otros aparatos en casa. Influido por su temprana exposición a términos técnicos como “voltios” y “amperaje”, fue en la escuela vocacional de Ciencias Exactas Vladímir Lenin. Allí consolidó su pasión por la ingeniería eléctrica. Después, ingresó a la CUJAE, donde se graduó con el diploma de oro en Ingeniería Eléctrica.
Tras su formación, Lázaro comenzó a dar clases en la universidad tecnológica, donde trabajó durante nueve años. Este período fue clave en su vinculación con el Ministerio de Energía y Minas (Minem) y el Despacho Nacional de Cargas. Posteriormente, se incorporó a la Unión Nacional Eléctrica (UNE), donde escaló posiciones hasta convertirse en director técnico y luego en 2024 pasó a ser el director general de Electricidad del Minem.
La crisis energética en Cuba llevó al gobierno a autorizar a Lázaro Guerra para que se convirtiera en el encargado de informar diariamente sobre los apagones. Esta decisión fue parte de una estrategia gubernamental para controlar la narrativa sobre la crisis energética. Lázaro se hizo un rostro conocido por los cubanos, apareciendo diariamente en el programa Buenos Días junto al periodista Bernardo Espinosa para dar detalles sobre los cortes de electricidad.
En Cuba, los apagones se pronostican basándose en la capacidad de generación de electricidad, la demanda diaria estimada, y el estado de la infraestructura del sistema eléctrico. Factores como la antigüedad y el mal mantenimiento de las plantas termoeléctricas, interrupciones en la red, y fenómenos meteorológicos como altas temperaturas o lluvias impactan en el consumo y la disponibilidad de energía.
A lo largo de su carrera, Lázaro ha enfrentado situaciones complicadas debido a los múltiples colapsos del sistema eléctrico, que han provocado apagones totales en la Isla. Ha sido el encargado de explicar los problemas sin señalar a los verdaderos culpables de la situación.
La cúpula del régimen castrista no ha invertido correctamente en la infraestructura eléctrica, en cambio, dedica miles de millones a la construcción de hoteles, uno de los negocios más lucrativos del conglomerado militar Gaesa, que controla el 70% de la actividad económica nacional.
En una de las más recientes intervenciones de Guerra Hernández, el 4 de julio de 2025, Lázaro sufrió un desvanecimiento en plena transmisión en vivo, mientras explicaba la crisis energética. Aunque el incidente causó preocupación, el ingeniero aclaró que no sufrió problemas de salud graves y que simplemente le faltó aire debido al agotamiento.