
La misión permanente del régimen cubano en Naciones Unidas volvió a ser noticia esta semana, cuando Roberto Cabañas y su novia, Aime Triana, protagonizaron un bochornoso episodio durante el V Foro Permanente sobre los Afrodescendientes, celebrado en Ginebra, Suiza.
La pareja intentó en repetidas ocasiones silenciar a tres activistas antirracistas cubanas que denunciaban los abusos del gobierno de La Habana contra la población negra y mestiza de la isla.
Quién es Roberto Cabañas y cuál fue su papel en el foro
Roberto Cabañas es el funcionario que encabezó la delegación cubana durante la primera jornada del foro. Lejos de escuchar las intervenciones, su actitud fue interrumpir, golpear la mesa y exigir la expulsión de las activistas que denunciaban la represión en Cuba.
El momento más tenso ocurrió durante la participación de Oraisa Estrada, quien alzó la voz por los artistas negros Luis Manuel Otero Alcántara y Maikel Osorbo Castillo, ambos presos políticos en la isla.
Cabañas exigió a Estrada que modificara su lenguaje o abandonara la sala. Sin embargo, el efecto fue el opuesto: la activista fue ovacionada por los asistentes tras pedir la liberación de todos los presos políticos cubanos.
Aime Triana: la novia que acompañó a Cabañas en Ginebra
Junto a Cabañas estuvo Aime Triana, su pareja, graduada del Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI) de Cuba. Según denunció en redes sociales la periodista y activista cubana Salomé García, Triana viajó a Nueva York gracias a un programa de fellowship financiado por el Presidente de la Asamblea General de la ONU, destinado a brindar formación en multilateralismo, desarrollo sostenible, paz y derechos humanos.
La paradoja no pasó desapercibida: una becaria de un programa de derechos humanos participando activamente en una misión que intentó silenciar a mujeres afrodescendientes que denunciaban racismo y represión.
Las activistas silenciadas: Matienzo, Núñez y Estrada
Las tres mujeres atacadas por la delegación cubana son María Matienzo, Kirenia Yalit Núñez y Oraisa Estrada, todas afrodescendientes y con amplia trayectoria en el activismo por los derechos humanos. Matienzo y Núñez son cofundadoras de Justicia 11J, organización que documenta los casos de presos políticos tras las protestas del 11 de julio de 2021 en Cuba.
Salomé García subrayó que las intervenciones de las tres activistas estaban basadas en hechos documentados y respaldadas por resoluciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y varios comités de Naciones Unidas.
El repudio internacional a la delegación cubana
El comportamiento de Cabañas generó un rechazo tan generalizado que al menos dos activistas de organizaciones internacionales dedicaron parte de su escaso tiempo de intervención a recriminar al funcionario cubano y exigirle una disculpa pública.
Los abucheos y risas del resto del foro dejaron en evidencia el aislamiento de la postura oficial de La Habana.
Un escándalo que expone al régimen cubano
El incidente en Ginebra no es un hecho aislado, sino la confirmación del patrón represivo del régimen cubano incluso en escenarios multilaterales.
Como concluyó García, la llamada “propaganda contra el orden constitucional” es una ficción que solo funciona dentro de dictaduras, porque los gobiernos democráticos aceptan las críticas de su sociedad civil. El papel de Cabañas y Triana quedará como un nuevo episodio de desprestigio para la diplomacia cubana ante el mundo.
Estos payason que representan a Cuba en la ONU no admiten que alguien les diga las verdades en sus caras aun presentando legitima informacion. Se le deberian revocar las visas pero la ONU es otra organizacion que apoya a dictaduras.
Los abucharon por un minuto o mas.Ya nadie les cree sus patranas basadas en supuestas leyes que ellos violan.