
El cantautor oficialista Raúl Torres estrenó esta semana una nueva pieza musical titulada Canción urgente nuestroamericana, presentada en la televisión nacional cubana como una respuesta “artística” a los acontecimientos ocurridos en Venezuela el pasado 3 de enero, cuando Estados Unidos sacó del país al dictador Nicolás Maduro y a su esposa.
El tema fue lanzado con todos los recursos del aparato mediático del Estado: estreno inmediato en la televisión nacional, entrevista complaciente en el programa Buenos Días y un videoclip armado con imágenes facilitadas por Telesur, Estudio Revolución y el propio sistema de medios oficiales cubanos.
Durante la entrevista en Buenos Días este miércoles, el realizador Osmany Beato y el propio Torres admitieron que el videoclip fue producido en apenas seis días, gracias a una red de “amigos” institucionales que aportaron imágenes, fotografías y logística.
Entre ellas, destacan materiales propagandísticos de Hugo Chávez, Fidel Castro, Miguel Díaz-Canel y Nicolás Maduro, figuras centrales de un mismo entramado político responsable del colapso económico y social que ha empujado a millones de cubanos y venezolanos al exilio.
Lejos de tratarse de una obra artística independiente, la canción se inscribe en una larga tradición de música militante al servicio del discurso oficial. Torres no oculta su intención: habla del “imperialismo dando sus últimos estertores”, llama a “despertar” a los pueblos latinoamericanos y presenta cualquier cuestionamiento al régimen de Maduro como una agresión externa, obviando deliberadamente la represión interna, la crisis humanitaria y la ausencia de libertades políticas en Venezuela.
El videoclip, según explicaron sus creadores, pasó por siete versiones hasta llegar a la definitiva. En él aparecen coros multitudinarios, jóvenes “entusiastas” y figuras del deporte como Javier Sotomayor y Ana Fidelia Quirot, junto a símbolos cuidadosamente seleccionados para reforzar una épica revolucionaria que contrasta violentamente con la realidad cotidiana de Cuba.
También figuran artistas y músicos históricamente alineados con el castrismo, entre ellos Frank Fernández, Mayito Rivera, Marta Campos y Pablo Menéndez, quienes aparecen integrados al relato visual del clip.
Mientras Raúl Torres canta sobre “pueblo a pueblo, pecho a pecho, mano a mano”, el régimen que lo promueve mantiene presos a cientos de cubanos por manifestarse pacíficamente el 11 de julio de 2021. Mientras denuncia que “una mentira con armas secuestró al gigante enamorado”, guarda silencio absoluto ante los golpes, los juicios amañados y las condenas desproporcionadas dictadas por los tribunales cubanos.
No es la primera vez que Torres asume el rol de trovador del poder. Ya lo hizo con canciones dedicadas al fallecido dictador Fidel Castro, amplificadas por los medios estatales y celebradas por la burocracia cultural. En un país donde el arte verdaderamente crítico es censurado, esta sobreexposición no es casualidad: es el premio a la lealtad.
Canción urgente nuestroamericana no es, como pretenden venderla, un grito de los pueblos, sino una pieza más del engranaje propagandístico de un régimen que utiliza la música para maquillar dictaduras aliadas y distraer de su propio fracaso. Mientras tanto, las voces realmente urgentes, las de los ciudadanos sin luz, sin comida y sin derechos, siguen sin micrófono ni pantalla.


y este hdp perro viene y llena los lugares donde se presente que basura de pueblo el de cuba por eso tienen lo que se merecen