
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó el miércoles 12 de agosto cargos contra 11 personas acusadas de manejar durante una década una red dedicada a conseguir residencias permanentes mediante matrimonios ficticios.
La operación, dirigida principalmente a ciudadanos chinos, habría organizado más de 1.000 bodas falsas desde Nueva York para burlar los controles migratorios y generar decenas de millones de dólares.
Según la acusación federal, el entramado funcionó al menos desde 2016 hasta julio de 2026. Aunque su centro estaba en Nueva York, los implicados habrían coordinado uniones fraudulentas en Connecticut, Massachusetts, Pennsylvania, Kentucky, Tennessee, Georgia y Florida. La investigación también encontró conexiones con China y Vanuatu.
Hasta $100.000 por conseguir una green card
Los extranjeros interesados podían pagar hasta $100.000 para ser vinculados con un ciudadano estadounidense y recibir ayuda durante el trámite migratorio. Quienes aceptaban participar como cónyuges recibían hasta $30.000, mientras los reclutadores podían cobrar comisiones cercanas a $5.000 por cada estadounidense incorporado al sistema.
Los fiscales sostienen que la organización preparaba una apariencia de vida matrimonial para superar las verificaciones de las autoridades. Las parejas escenificaban ceremonias, realizaban fotografías y abrían cuentas financieras y de servicios a nombre de ambos. También presentaban declaraciones fiscales conjuntas, pólizas de seguro y otros documentos destinados a respaldar las solicitudes de residencia.
En algunos casos, los supuestos esposos se conocían poco antes de solicitar la licencia matrimonial. Después recibían preparación para responder preguntas durante las entrevistas con el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) y ocultar la verdadera naturaleza de la relación.
Los acusados son Amy Cheng, Xiao Mei Chan, Christine Lu, Jing Yan Ye, Xiao Yan Chen, Gang Zheng, Anthony Cheng, Michelle Duenas, Angela Duenas, Sigrid Cetino y Erika Johnson. La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York precisó que diez fueron arrestados la mañana en que se hizo pública la acusación.
.@AGToddBlanche: “These charges, and the indictments now unsealed, show how far people will go to cheat our immigration system. Gaining American citizenship and legal status to reside in this great nation is a sacred privilege, and we will ensure it is always done in accordance… pic.twitter.com/psVA73LVGA
— U.S. Department of Justice (@TheJusticeDept) August 12, 2026
Los acusados podrían enfrentar hasta diez años de prisión
Cada procesado enfrenta un cargo de conspiración para cometer fraude matrimonial e inmigratorio, castigado con un máximo de cinco años de cárcel. También están acusados de conspirar para facilitar la permanencia ilegal de extranjeros en Estados Unidos, delito cuya pena máxima alcanza diez años. Las imputaciones son acusaciones y los procesados conservan la presunción de inocencia.
El fiscal general Todd Blanche calificó el expediente como uno de los mayores procesos de fraude matrimonial llevados ante la justicia estadounidense. “Este plan no fue una operación rápida y pasajera, sino una industria clandestina de años, de decenas de millones de dólares, para ayudar de forma delictiva a personas que, de otro modo, no se convertirían, o legalmente no podrían convertirse, en ciudadanos de Estados Unidos”.
Blanche agregó: “Estos planes tienen un costo real. Le arrebatan a nuestro país la capacidad de saber quién debe y quién no debe ser admitido en Estados Unidos”. La acusación llega mientras la administración de Donald Trump mantiene una política de mayor control sobre la inmigración legal y no autorizada.
La pesquisa involucró a HSI, el FBI, USCIS, la División de Investigación Criminal del Ejército estadounidense y autoridades del condado de Westchester. Durante los arrestos también se ejecutaron órdenes de registro en varias localidades de Nueva York.

