
El régimen cubano anunció este jueves 18 de junio en La Habana la eliminación de restricciones para que particulares y empresas compren e importen vehículos.
Esto forma parte de un paquete de 176 medidas económicas presentado por el primer ministro Manuel Marrero Cruz ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, en medio de una crisis que las autoridades admiten como una de las más graves desde el llamado Período Especial.
La decisión, divulgada por el medio oficial Granma, contempla levantar trabas a la adquisición de autos y flexibilizar la importación. El plan concede prioridad arancelaria a los vehículos eléctricos, sobre todo a los que puedan cargarse mediante energía solar.
La medida fue incluida en el documento llevado a la Tercera Sesión Extraordinaria de la ANPP, celebrada en el Palacio de Convenciones, con diputados presentes en La Habana y otros conectados por vía telemática. En la reunión también participó Raúl Castro Ruz.
Marrero Cruz presentó las propuestas bajo el argumento de que Cuba atraviesa “el contexto más complejo que enfrenta el país desde el periodo especial”. También defendió las acciones con la frase “hacer lo necesario para conservar lo esencial”.
Un paquete de 176 medidas económicas
El programa oficial reúne 176 propuestas agrupadas en 23 ejes. Según la exposición gubernamental, fueron evaluadas 390 iniciativas, de las cuales el Ejecutivo aceptó el 66,7%. A ellas se sumaron 69 recomendaciones añadidas por el Buró Político.
El paquete había sido anunciado por Miguel Díaz-Canel el 12 de junio. Luego recibió el respaldo del Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba el 17 de junio, antes de ser llevado a la ANPP para su discusión y eventual aprobación.
Entre los cambios figuran una mayor autonomía para la empresa estatal, la descentralización de precios mayoristas y minoristas, y la eliminación de límites considerados clave para las Mipymes. El régimen también propuso modificar la escala salarial estatal y fijar un salario mínimo vinculado a la inflación, con negociación entre empresas, trabajadores y sindicatos oficiales.
Reformas bajo presión económica
El mismo paquete abre la puerta a la banca privada por primera vez en décadas y autoriza la inversión de cubanos residentes en el exterior. Sin embargo, estas disposiciones llegan después de años de controles estatales que han limitado la iniciativa privada y agravado la pérdida de poder adquisitivo de la población.
Cuba mantiene un largo historial de restricciones al mercado automotor. En 2011 permitió la compraventa de autos usados entre particulares. En diciembre de 2013 eliminó el permiso estatal para adquirir vehículos nuevos, una medida aplicada desde enero de 2014, aunque los precios impuestos dejaron ese mercado fuera del alcance de la mayoría.
Las autoridades atribuyen el deterioro actual a las sanciones de Estados Unidos reforzadas desde enero de 2025. Marrero Cruz afirmó que esas medidas han afectado el combustible y los ingresos en divisas. No obstante, la crisis también refleja décadas de administración centralizada bajo el sistema castrista, cuyo propio diseño ha frenado reformas y productividad.
El plan presentado este jueves aparece como el intento de ajuste más amplio desde la “actualización del modelo económico” iniciada en 2011.
Incluye, además, una reducción del aparato estatal de 27 a entre 20 y 21 ministerios, incluida la creación de un Ministerio de Interior y Transporte. “Estas acciones no constituyen una claudicación, sino la adecuación soberana de los instrumentos del desarrollo a las circunstancias concretas del país”, afirmó el funcionario.

