
El régimen castrista anunció este jueves 18 de junio que autorizará Casas de Cambio privadas y vías privadas para gestionar remesas, esto como parte de un paquete económico presentado por el primer ministro Manuel Marrero Cruz ante la Asamblea Nacional, con el objetivo de captar divisas en medio de la crisis financiera que golpea a la Isla.
La decisión integra un plan de 176 medidas expuesto durante la Tercera Sesión Extraordinaria del Parlamento. Marrero afirmó que el gobierno busca enfrentar deformaciones acumuladas en la economía y admitió que el país atraviesa una de sus etapas más críticas desde los años 90.
Inició la Tercera Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en su X Legislatura, con la participación mediante videoconferencia del General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución, y con la presencia del Primer Secretario del Comité Central del… pic.twitter.com/gglJECaSqr
— Partido Comunista de Cuba (@PartidoPCC) June 18, 2026
Entre los anuncios figura la entrega de licencias a operadores privados para abrir casas de cambio. El plan también prevé un mercado cambiario digital, con funcionamiento en tiempo real y participación de entidades autorizadas.
La medida marca un giro en un sistema que, durante décadas, mantuvo bajo control estatal las operaciones financieras clave. Sin embargo, llega cuando el peso cubano pierde valor frente al dólar y el mercado informal domina buena parte de las transacciones.
Este jueves, el dólar se vendía en el mercado informal a 685 pesos cubanos. La tasa oficial del Banco Central de Cuba era de 558 pesos. La diferencia supera los 127 pesos por dólar y evidencia la distancia entre la economía real y las cifras administradas por el Estado.
Remesas bajo nuevos mecanismos privados
El paquete también permite crear instituciones financieras no bancarias, estatales y privadas, para operar con divisas y canalizar remesas. El gobierno intenta recuperar parte de los dólares que hoy entran al país por rutas ajenas a sus estructuras.
Las remesas son una fuente clave de ingresos para Cuba. Estimaciones citadas en el debate público ubican esos envíos entre 1.200 y 2.500 millones de dólares al año. Buena parte procede de la diáspora, que sostiene a familiares afectados por la escasez, la inflación y los apagones.
La apertura no implica libertad plena. Las nuevas operaciones quedarán sujetas a reglas oficiales, en un intento de atraer divisas sin desmontar el control político sobre la economía.
Nuevas reglas para divisas y activos virtuales
Las reformas incluyen cuentas en moneda extranjera sin permisos administrativos previos, eliminación de límites para ciertas transferencias bancarias y un marco legal para activos virtuales. Transfermóvil recibirá licencia como institución financiera no bancaria.
Marrero también anunció un sistema de subastas de divisas y ajustes graduales al tipo de cambio oficial. Además, advirtió que las empresas estatales incapaces de adaptarse a las nuevas condiciones podrían desaparecer.
La cúpula del régimen respaldó las medidas. Raúl Castro participó de forma telemática en la sesión, mientras Miguel Díaz-Canel ya había anticipado parte del plan. Aun así, el gobierno insiste en que no abandona el modelo socialista.
“La vida, la realidad, la dramática situación que está viviendo el mundo nos obliga a hacer lo que de otra forma no habríamos hecho nunca”, dijo Marrero, al citar una frase de Fidel Castro pronunciada en 1993, durante otra crisis económica severa.