
El régimen cubano acusó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de lanzar una “amenaza clara y directa de agresión militar” contra la isla, luego de sus declaraciones sobre una posible presencia naval frente a Cuba, país que podría tomar “casi inmediatamente”.
La reacción fue expresada por el canciller castrista Bruno Rodríguez Parrilla, quien en sus redes sociales amaneció asegurando que la tensión bilateral alcanzó “niveles peligrosos” tras el discurso de Trump el viernes por la noche.
Según La Habana, al mandatario republicano lo mueven intereses políticos internos de “élites minúsculas que le prometen lealtad electoral y financiera”.
Los cubanos no nos dejamos amedrentar. La respuesta decidida del pueblo y su respaldo a la Revolución se demostró masivamente este Primero de Mayo.
El pronunciamiento se produjo tras la escalada verbal generada por las palabras de Trump, quien habría aludido a la posibilidad de colocar un portaaviones cerca de las costas cubanas para lograr el objetivo de tomar Cuba.
De acuerdo con la visión del mandatario, la sola presencia del USS Abraham Lincoln a solo 100 yardas de las costas cubanas sería suficiente para que la cúpula comunista se rindiera. Analistas coinciden en que son muchos los privilegios que defiende la casta política y militar de Cuba, por lo que haría falta mucho más que la sola presencia de un portaviones frente a la isla.
Rodríguez Parrilla recordó que la nueva amenaza fue emitida después de un “refuerzo drástico” del bloqueo económico. En tal sentido, sostuvo que “los cubanos no nos dejamos amedrentar” y aseguró que el respaldo a la Revolución quedó demostrado durante las movilizaciones del Primero de Mayo.
Esa afirmación, sin embargo, fue recibida con escepticismo por numerosos usuarios en redes sociales, donde varios comentarios cuestionaron la idea de un apoyo popular masivo y denunciaron presión estatal para participar en actos oficiales.
Las reacciones ciudadanas recogidas en plataformas digitales reflejaron rechazo al discurso del canciller. Algunos usuarios calificaron la asistencia a las marchas como reducida, otros pidieron libertad y varios ridiculizaron la apelación del régimen a la unidad nacional.
También hubo mensajes que acusaron al oficialismo de hablar en nombre de todos los cubanos mientras mantiene mecanismos de intimidación y control social.
Uno de los comentarios señaló que el gobierno “intimida, acosa y obliga” para luego presentar esa participación como apoyo. Otro usuario sostuvo que el problema no es el pueblo cubano, sino los gobernantes.
Ese tipo de respuestas muestra una brecha entre la narrativa oficial y la percepción de una parte de la ciudadanía, especialmente entre cubanos dentro y fuera del país que rechaza el monopolio político del Partido Comunista.
Más temprano, el gobernante Miguel Díaz-Canel había hecho un llamado a la comunidad internacional para pedir ayuda frente a lo que considera una agresión inminente.
“Nadie honesto puede aceptar la excusa de que Cuba sea una amenaza para ese país. El bloqueo y su reforzamiento causan tanto daño, debido a la conducta intimidatoria y arrogante de la mayor potencia militar del planeta”, dijo en su cuenta de X.