
Según el régimen castrista, la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene “siete frentes de agresión” contra Cuba que profundizan la crisis energética y económica.
El señalamiento fue expuesto por el vocero oficial Jorge Legañoa mediante un análisis difundido por Canal Caribe, donde mencionó que el primer frente es el bloqueo energético.
La acusación oficial sostiene que Washington amenaza a terceros países y empresas para impedir la llegada de crudo o derivados a la Isla. El reclamo ocurre en medio de una crisis de combustible que se agravó tras esta interrupción de suministros externos y que ha profundizado los apagones y el deterioro económico.
El segundo frente son las presiones para desmontar los programas de cooperación médica cubana en el exterior. El tercero, el supuesto daño indirecto al turismo por los efectos del cerco energético y por las presiones sobre turoperadores y aerolíneas.
A ello sumó un cuarto frente: la suspensión de remesas, después de que Western Union paralizara indefinidamente los envíos de dinero desde EEUU a Cuba tras sanciones contra Orbit S.A., una entidad estatal cubana.
El quinto frente expuesto por La Habana fue la presunta tolerancia de la administración estadounidense hacia grupos que, según el régimen, organizan acciones violentas desde Florida.
En ese contexto, el gobierno cubano volvió a citar el incidente del 25 de febrero en Villa Clara, presentado oficialmente como una infiltración armada. Legañoa también aludió a otros episodios recientes utilizados por el aparato estatal para sostener su narrativa de amenaza externa.
El sexto frente es la llamada campaña mediática contra el gobierno cubano. De acuerdo con el análisis oficial, desde EEUU se financia una ofensiva comunicacional en medios y redes sociales destinada a responsabilizar al régimen por todas las carencias que sufre la población.
El séptimo punto es la narrativa sobre supuestas negociaciones secretas con Washington, que La Habana califica como una maniobra para confundir y dividir a la ciudadanía.
Pese a negar contactos reservados, el discurso oficial insistió en que Cuba mantiene disposición histórica a dialogar con EEUU, siempre que sea bajo el respeto a la soberanía.
Esa versión choca con declaraciones recientes de Trump, quien aseguró que Cuba “quiere negociar”, y con reportes de prensa que apuntan a contactos promovidos por Marco Rubio con el entorno de Raúl Castro, al margen de Miguel Díaz-Canel.
¿Donald Trump tiene en planes una intervención militar en Cuba?
El presidente Donald Trump afirmó recientemente que una posible toma controlada de Cuba podría ocurrir en términos no amistosos.
Durante una conferencia de prensa en El Doral, Florida, Trump describió a Cuba como una nación “en graves problemas”, sin energía, dinero y con una economía colapsada.
Esta declaración se produjo después de la difusión no oficial de la posibilidad de un acuerdo económico con el régimen cubano, lo que generó molestia en gran parte del exilio cubano.
Trump insistió en que EE.UU. mantiene negociaciones con La Habana, lideradas por el secretario de Estado Marco Rubio, aunque no ofreció detalles específicos sobre las conversaciones.
El comentario sobre una intervención no amistosa sugiere que las autoridades cubanas no estarían cooperando completamente con Washington. Este tono agresivo recuerda otros momentos geopolíticos en los que EEUU ofreció diversas opciones a líderes que se resisten a dejar el poder, como en el caso de Venezuela.
Por otro lado, el presidente de la Cámara de Representantes de EE.UU., Mike Johnson, descartó la necesidad de una intervención militar en Cuba. Johnson señaló que no ve la necesidad de enviar tropas, ya que considera que el sistema cubano está “en proceso de colapso” debido a su carácter socialista.
“No creo que haya apetito para poner botas en el terreno en Cuba. Creo que algo de esto ocurre de forma orgánica”, afirmó, sugiriendo que el cambio de régimen podría producirse de manera natural sin la intervención directa de EEUU.
Que sabe el avestruz de volar??? La habana siempre se ha salido con la suya y todos lo sabemos. Si no hay intervención no hay cambios, así de simple
Evidentemente el honorable señor Presidente de la Cámara de Representantes desconoce a profundidad la historia de Cuba, los compromisos del gobierno de Cuba, la manera de pensar y actuar del gobierno de Cuba. Carece también de algo que no se percibe desde la distancia: la información precisa que le permitiría evaluar con certeza cómo va a actuar el gobierno de Cuba llegado el momento de ” la solución final”.
No son sesenta y siete años del conflicto Estados Unidos Cuba: la historia se remonta a finales del siglo XIX y hasta 1959 y de ahí en adelante hasta hoy.
Es muy compleja y muy diferente a Venezuela. Más parecida a Irán salvando las diferencias religiosas e ideológicas, la actitud, la posición asumida frente a las amenazas es la misma.
El diálogo, las negociaciones, la búsqueda de soluciones son posibles.
¿Acaso no se encontraron en Japón, en China y en Viet Nam?
Que prevalezca el entendimiento y la inteligencia, la concordia y la paz. Y no la destrucción y el derramamiento de sangre.
Para el bien de la humanidad.