
La cirugía reconstructiva de Leandro Gamboa Pelegrín, un niño cubano de 11 años que sufrió quemaduras en el 60% de su cuerpo, fue presentada por autoridades de Camagüey como un resultado del sistema sanitario estatal, pero activistas denunciaron que la versión oficial dejó fuera la campaña de solidaridad que reunió dinero, medicamentos e insumos para su tratamiento.
El menor, residente en Ciego de Ávila, sufrió una descarga eléctrica en diciembre de 2023 que le provocó lesiones severas. Aunque los médicos lograron estabilizarlo y realizar los primeros injertos, su familia tuvo que buscar apoyo durante meses para enfrentar las consecuencias de las heridas.

La situación de Leandro comenzó a recibir mayor atención pública gracias al activista cubano Guillermo Rodríguez Sánchez, radicado en México, y al médico avileño Verona Bonce, quienes impulsaron una campaña en redes sociales para obtener ayuda desde dentro y fuera de la Isla.
Activistas cuestionan la versión oficial sobre la recuperación del menor
Después de que medios oficiales y autoridades provinciales difundieran información sobre la intervención, Rodríguez Sánchez realizó una transmisión en redes sociales para cuestionar que el procedimiento fuera presentado como un esfuerzo exclusivamente institucional.
El activista reconoció el trabajo del equipo médico camagüeyano encargado de la operación y destacó la complejidad del procedimiento. “Cuatro operaciones en el mismo día y que no haya habido ninguna complicación, eso es un logro sin duda superlativo”, afirmó.
Sin embargo, señaló que detrás de la recuperación hubo una red de personas que aportaron recursos ante las dificultades para acceder a materiales médicos. Según explicó, la campaña permitió reunir cerca de 800 dólares en insumos, además de pomadas, antibióticos, gasas y otros productos utilizados durante el proceso.
“Todito lo mandé para que no hubiera excusa”, declaró Rodríguez Sánchez al referirse a los materiales enviados para la cirugía y la etapa posterior.
Donaciones cubrieron transporte, vivienda y gastos durante el tratamiento
El activista también explicó que un antiguo vecino de Leandro, residente en Estados Unidos, asumió el costo de un transporte privado con aire acondicionado para trasladar al niño desde Ciego de Ávila hasta Camagüey para consultas y preparación quirúrgica.
Tras recibir el alta médica, una familia camagüeyana ofreció una vivienda sin cobrar alquiler para que el menor y su madre pudieran permanecer en la provincia durante la recuperación. Rodríguez Sánchez indicó que otros gastos, incluidos alimentos y necesidades básicas, continúan siendo cubiertos mediante aportes de colaboradores.
Las publicaciones oficiales del Gobierno Provincial de Camagüey no mencionaron a los promotores de la campaña ni los recursos obtenidos mediante donaciones. Las autoridades calificaron el alta del niño como “una victoria de la ciencia” y destacaron la labor del personal médico.
Usuarios en redes sociales cuestionaron que no se reconociera el papel de todos los activistas que visibilizaron el problema. El caso ocurre mientras el sistema sanitario cubano enfrenta escasez de medicamentos, falta de insumos y dificultades para mantener tratamientos y operaciones.

