
Un niño de apenas tres años que acompañaba a su familia a rebuscar entre la basura de un barrio en La Habana recibió un inesperado regalo del cantante cubano Mawell, cuyo nombre real es Víctor Luis Moya Gordillo. El artista compartió el momento en redes sociales, donde el video se volvió viral en cuestión de minutos.
La escena ocurrió en Centro Habana, frente a la residencia familiar del artista. Desde el balcón, Mawell notó a un niño de 3 años jugando en la acera, mientras sus familiares buscaban algo de valor en una pila de desechos. La situación no es aislada, sino una muestra más de la precariedad que atraviesan muchos hogares cubanos en medio de la crisis económica actual.
El músico decidió acercarse e, incluso antes de interactuar con el menor, le obsequió una moto de juguete que pertenecía a su hijo valorada en 140 dólares. El momento fue grabado y luego publicado en su perfil de Facebook, donde rápidamente generó reacciones. En las imágenes se observa al niño, mientras al fondo se acumulan bolsas, cartones y otros residuos esparcidos en la calle.
“Miren al final cómo dice gracias”
La publicación incluyó un mensaje del propio Mawell que acompañaba el video: “Niño de 3 añitos acompaña a su mamá y familia a recoger basura por La Habana. Me lo encontré en la esquina de mi casa y le regalé una moto de 140 dólares. Se fue muy feliz. Miren el final cómo dice gracias y se le ve en la cara la felicidad”. El gesto provocó miles de comentarios, muchos de ellos destacando la sensibilidad del artista.
“Mírale su carita feliz, eso no tiene precio”; “La humanidad, bro, cuando no perdemos la humanidad, podemos encontrar una gran paz por dentro, ayudar a un ser humano, y hacer feliz por momentos a alguien, son cosas que hacen la diferencia”; “Le alegraste el día a ese niño. Es mejor hacerse viral por estas cosas y no por el chisme y brete que tienen los artistas”, fueron algunos de los comentarios que le dejaron a Mawell.
Más allá del acto de solidaridad, el video pone el foco en una realidad creciente en la capital cubana. Cada vez es más frecuente ver a familias enteras, incluidos niños, buscando entre los desechos materiales reciclables o cualquier objeto que puedan vender o reutilizar. Esta práctica se ha convertido en una alternativa de subsistencia ante la falta de ingresos y el deterioro de las condiciones de vida.
La Habana, una ciudad consumida por la basura
La acumulación de basura agrava aún más el panorama. Se estima que en La Habana se generan más de 30.000 metros cúbicos de residuos diarios que no son recogidos de forma eficiente, lo que ha transformado numerosos espacios urbanos en vertederos improvisados. En estos entornos, personas en situación vulnerable encuentran una oportunidad para sobrevivir, aunque implique riesgos sanitarios y sociales.
El origen del problema es una falla sistémica estructural donde el déficit de equipamiento juega un papel crítico, ya que más de la mitad de los camiones recolectores están inactivos por falta de piezas de repuesto y neumáticos.
A esta carencia material se suma la crisis energética, pues la escasez de combustible paraliza las rutas de limpieza de forma recurrente y una marcada fuga de personal motivada por los bajos salarios y las duras condiciones de trabajo. El impacto en la salud pública es alarmante, ya que la acumulación de desperdicios favorece la proliferación de ratas y mosquitos, agravando la transmisión de enfermedades como el dengue y el virus de Oropouche.
Además, los desechos obstruyen el alcantarillado, provocando inundaciones severas. Aunque el gobierno ha recurrido a donaciones internacionales y operativos de emergencia, la solución definitiva sigue siendo esquiva mientras la economía nacional no logre estabilizar los recursos básicos para el mantenimiento urbano.
No es el primer gesto generoso de Mawell
El gesto de Mawell no es un hecho aislado dentro de su comportamiento público. En ocasiones anteriores, el cantante ha protagonizado acciones similares, como cuando entregó dinero a un niño que vendía dulces bajo el sol.
En una de esas oportunidades expresó: “Soy padre ante todo y ser humano igual”. Su actitud ha sido reconocida por seguidores, aunque también abre preguntas sobre el papel de la sociedad y las instituciones ante estas situaciones. ¿Hasta qué punto estos actos individuales logran visibilizar o transformar una realidad estructural que sigue afectando a miles de familias en Cuba?

