
Las autoridades del Ministerio del Interior (Minint) de Cuba han abierto más de 300 investigaciones en operativos contra las personas que se dedican a entregar remesas en el país.
Durante la más reciente emisión del programa Hacemos Cuba, se informó sobre el decomiso de millones de pesos cubanos, dólares y euros. Además, se incautaron dispositivos como máquinas de contar dinero, cajas fuertes, automóviles y hasta viviendas.
En uno de los operativos más recientes, las autoridades cubanas confiscaron más de 13 millones de dólares, 1,5 millones de euros y otros recursos en dos viviendas en La Habana, junto con vehículos, computadoras y máquinas de contar dinero.
En otro caso, se encontraron más de 17 millones de pesos cubanos y otros recursos en varias propiedades, lo que demuestra la magnitud de las redes involucradas en el tráfico de divisas. Estos activos fueron vinculados a la práctica ilegal de entrega de remesas en Cuba, una actividad que no está permitida por ley para el sector privado.
Los esquemas ilícitos continúan prosperando, con organizaciones que operan tanto en Cuba como en el extranjero, y que no solo manejan divisas, sino que también están involucradas en el lavado de activos y otros delitos financieros, según explicó el teniente coronel Gisnel Rivero Crespo, jefe del Departamento de Enfrentamiento a los Delitos Económicos del Minint.
El régimen castrista también reconoció que la actualización del mercado cambiario del Banco Central de Cuba (BCC) en diciembre de 2025 no ha logrado frenar la operatividad del canje de divisas y el negocio de las remesas.
La versión oficial del gobierno es que los financistas que manejan estos fondos para repartir remesas manipulan las tasas de cambio, extorsionando a actores privados que necesitan importar bienes y servicios a Cuba.
Se explicó que los intereses impuestos por los financistas, que oscilan entre el 6% y el 12%, generan un impacto directo sobre el costo de los productos y servicios. Con esta versión, se intenta liberar la responsabilidad del Estado en la crisis económica y las altas tasas de inflación.
En lugar de ser enviadas a través de canales legales, las remesas se mantienen en el exterior y se utilizan para financiar importaciones y operaciones económicas en Cuba. Los denominados “remeseros” se encargan de recolectar las divisas en Cuba para luego distribuirlas como remesas, generalmente en pesos cubanos, aunque en ocasiones también en otras monedas extranjeras.
Las autoridades también han destacado el uso de plataformas digitales y redes sociales como herramientas clave en la operación de estos esquemas ilegales. Aplicaciones como WhatsApp, Telegram y Facebook se utilizan para coordinar las transacciones y organizar el flujo de dinero a través de las fronteras.
El Minint ha implementado técnicas de vigilancia electrónica para identificar a los responsables, lo que ha permitido desmantelar varias redes que operan en el tráfico de divisas. Sin embargo, nada dicen de los miembros del aparato del gobierno que se dedican a esta práctica.
El pasado miércoles, el portal Martí Noticias publicó un reportaje exclusivo donde se expuso que Emilio Pevida Sánchez, hijo del embajador cubano en Mongolia, Emilio Pevida Pupo, estaría operando un negocio informal de remesas hacia Cuba junto con un socio en Estados Unidos.
El esquema usaba WhatsApp para enviar a los clientes las tasas de cambio y las instrucciones de entrega del dinero en la Isla. La pesquisa señala que las transferencias salían desde EEUU y Europa sin mencionar a Cuba en las operaciones, con el propósito de evadir las restricciones del embargo estadounidense.
no dejan vivir a nadie esas sanbandijas cubanas coministas del diablo
que estas sabandijas cubanas no dejan vivir. a nadie como a ellos no le mandan tampoco dejan recibir. asi somos los cubanos de invidiosos y muertos de hambre 😋
Emilio Pevida Sánchez, hijo del embajador cubano en Mongolia, Emilio Pevida Pupo, a ese seguro no lo investigaron ni le decomisaron nada