
Un nuevo cargamento de ayuda humanitaria llegó al aeropuerto internacional de Santiago de Cuba y en las próximas horas iniciará el reparto para beneficiar a 600 familias afectadas por el huracán Melissa.
La asistencia fue canalizada por Catholic Relief Services (CRS) y será distribuida por la red de Cáritas Cuba. Según la información oficial, los beneficiados serán residentes del área de acción de la diócesis de Santiago de Cuba, que se enfocará en priorizar a adultos mayores, madres solteras con hijos y personas con discapacidad o movilidad reducida.
Los 600 módulos confeccionados contienen alimentos y productos de higiene. De acuerdo con Cáritas Cuba, esta entrega forma parte de la respuesta humanitaria que la Iglesia Católica mantiene desde enero de 2026 para atender a los damnificados del ciclón en el oriente del país, donde aún persisten secuelas materiales y sociales meses después del impacto del meteoro que agrava la crisis en el país.
La organización religiosa precisó que el próximo envío de este mismo programa estará destinado a otras 600 familias de la diócesis de Holguín-Las Tunas. Cáritas Cuba agradeció la contribución de CRS y de los donantes que han respaldado la asistencia dirigida a personas en situación de mayor vulnerabilidad.
El huracán Melissa tocó tierra el 29 de octubre de 2025 por Playa El Francés, en el municipio santiaguero de Guamá, como un ciclón de categoría 3 con vientos de hasta 195 kilómetros por hora. El fenómeno azotó la región oriental durante unas seis horas y causó daños en Santiago de Cuba, Holguín, Granma, Guantánamo y Las Tunas.
De acuerdo con los datos incluidos en el programa de respuesta, más de 735.000 personas fueron evacuadas y más de 160.000 viviendas quedaron destruidas o dañadas. De ese total, 116.000 inmuebles afectados se concentraron en el oriente cubano, la zona más golpeada por el meteoro.
La magnitud de la emergencia también fue reflejada por la ONU, que reportó hasta 1,7 millones de personas afectadas y solicitó 74,2 millones de dólares para la respuesta de emergencia.
Sin embargo, la ayuda de organismos internacionales es canalizada por el régimen castrista a diferencia de la asistencia que ha llegado desde el Departamento de Estado de Estados Unidos que es distribuida de forma independiente por la Iglesia Católica cubana.
Cáritas Cuba fue constituida el 25 de febrero de 1991 por decreto de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba y su estructura funciona en las 11 diócesis existentes en el país.
Enfoca su quehacer mediante programas y proyectos aplicados, principalmente, a quienes están en desventaja social y, por tanto, en riesgo de ser excluidos; para que puedan insertarse en una sociedad con capacidad de asumirlos e integrarlos.

