
La anciana cubana Marilin Casas Jacas, de 70 años, fue agredida por un representante de la Mipyme Dime Ya durante una disputa por la instalación de tuberías de gas junto a su vivienda en La Habana.
Su hijo, Kevin Beovides Casas, compartió a la redacción de Periódico Cubano todo lo sucedido el pasado sábado, cuando dos trabajadores llegaron al pasillo del edificio donde reside la mujer, un antiguo establecimiento de Minimax.
Los hombres comenzaron a abrir zanjas para colocar conductos destinados al suministro de gas del negocio privado, que se presenta en Instagram como un mercado y cafetería con operaciones en la capital cubana.
Beovides afirmó que su madre salió de la vivienda para preguntar por las obras y descubrió que los trabajadores pretendían tramitar la conexión utilizando la dirección de su casa, sin haber solicitado su autorización.
La publicación sostiene que la empresa buscaba enlazar el establecimiento con la red de gas de la calle y que la documentación vinculada al procedimiento situaría al responsable del negocio como residente en el domicilio de Casas Jacas.
El hijo de la mujer cuestionó quién asumiría el pago del servicio y a qué contador quedaría conectada la instalación. También pidió que las autoridades investigaran la autenticidad de la orden y los datos empleados para solicitar el suministro.
La confrontación habría escalado al día siguiente, cuando los trabajadores regresaron al lugar acompañados por un administrador del establecimiento. De acuerdo con la denuncia, el representante de la Mipyme intentó impedir que Casas Jacas entrara al pasillo, pese a que el acceso se encuentra junto a su vivienda.
Beovides aseguró que, cuando su madre protestó, el hombre la sujetó por un brazo y la sacudió. El hijo divulgó fotografías que presuntamente muestran marcas dejadas por el incidente.
El hijo pidió ayuda para divulgar el caso y reclamó que se esclarezca quién autorizó las obras, por qué se habría empleado la dirección de su madre y si los trabajadores contaban con los permisos correspondientes.
“Hasta el día de hoy no sabemos ni el nombre del dueño, puede llamarse Alain o Michel Roque, porque ni siquiera nos han dado sus nombres, no han dado la cara. Como todos los abusadores, en el fondo son unos cobardes”, dijo Beovides Casas.
El denunciante también comentó que, al parecer, el dueño de la referida empresa tiene amigos íntimos en el Poder Popular. “Dice que es fiscal militar y ciudadano americano y español. ¿Cómo es posible que un fiscal militar sea ciudadano americano? Quizás por eso el señor se siente imbuido de poder y cree que puede abusar de una anciana que vive sola”, agregó.
Periódico Cubano envió un correo electrónico a Dime Ya para saber el nombre completo del propietario, administrador o representante legal de esta empresa privada en La Habana.
Asimismo, saber un correo electrónico, número telefónico o dirección donde pueda presentarse una reclamación formal. Nuestra redacción también tiene el interés de obtener una explicación sobre el uso de la dirección del edificio para trámites relacionados con el suministro de gas.
Nuestro medio también busca una institucional sobre el trato a Marilin Casas Jacas. Hasta la publicación de esta nota, la empresa no había emitido una respuesta.

