
El Ministerio del Interior (Minint) publicó una resolución No.1 del 2026 en la Gaceta Oficial No. 47 del 23 de marzo para anunciar el decomiso de una embarcación Island Cruiser con bandera de Dominica.
Según la versión oficial, firmada por el ministro del Interior, General de Cuerpo de Ejército, Lázaro Álvarez Casas, el vehículo marítimo fue abandonado en aguas cubanas desde hace semanas. Anteriormente, se dio el correspondiente aviso y nadie lo reclamó.
Según lo dispuesto por la Ley de la Navegación Marítima, Fluvial y Lacustre (Ley 115) de 2013, el Estado cubano tiene la potestad de declarar el abandono de embarcaciones extranjeras en sus aguas si no cumplen con las normativas establecidas.
La Island Cruiser fue dejada fuera de operaciones náuticas en la Marina Gaviota Oriente, ubicada en la provincia de Holguín, desde el 31 de julio de 2018.
El propietario de la embarcación, Edmond Pioche, no atendió las solicitudes de las autoridades cubanas para regularizar su situación ni liquidó la deuda pendiente, lo que llevó a la decisión final de abandonar la embarcación.
La embarcación Island Cruiser, de 15.75 metros de eslora, 4 metros de manga y un motor estacionario Detroit, ha sido evaluada y su estado técnico ha sido calificado como regular, lo que permite su uso.
Por ello, la resolución de la Capitanía de Puerto de Antilla establece que la Island Cruiser pase a ser propiedad del Estado cubano.
La embarcación será asignada a la Empresa Pesquera de Holguín (HOLPES), subordinada al Ministerio de la Industria Alimentaria. Este organismo será responsable de incorporar la Island Cruiser a su patrimonio, a través de los trámites contables correspondientes.
El decomiso de esta embarcación subraya la autoridad del Estado cubano en la gestión de embarcaciones extranjeras que no cumplen con los requisitos legales establecidos. En este caso, se resalta la cooperación entre varias entidades cubanas, como el Ministerio del Interior y la Empresa Pesquera de Holguín, para garantizar el destino de este bien.
Las marinas de Gaviota, que son administradas por el conglomerado militar Gaesa, suelen cobrar por atraque por pie de eslora al día, con tarifas que pueden incluir agua y electricidad, aunque no siempre hay una lista oficial pública de precios.
En la práctica, y según experiencias de navegantes, el amarre puede costar desde un dólar por pie por día, lo que significa que embarcaciones de 50 pies pueden pagar 50 dólares por día solo por amarre y espacio de atraque.