Los propietarios de un restaurante cubano en Manchester, Inglaterra, se negaron a retirar una bandera con la imagen del Che Guevara, luego de que un policía les informara que dicho símbolo comunista había levantado quejas entre los clientes.
El matrimonio que maneja Cuba Libre, Geoff y María Oliver, dijo a la prensa que han mantenido la bandera cubana con la imagen del Che en la ventada desde hace cinco años, pero en diciembre pasado recibieron la visita de un policía y varios inspectores.
Según contaron los Oliver, los oficiales les advirtieron que si no retiraban la bandera serían sometidos a una investigación criminal y posiblemente le retirarían su licencia, la queja hecha a la policía alegaba que se trataba de una imagen de un “terrorista”.
El propietario del pub Geoff Oliver dijo que los comentarios al respecto “son ofensivos” para su esposa cubana María, conocida como Cangui, de 54 años, a quien conoció en La Habana.
“Es solo una figura icónica. También ha estado muerto por 50 años, así que no le hará ningún daño a nadie. Pero en última instancia, que un oficial de policía nos diga cuáles símbolos políticos podemos mostrar y cuáles no dentro de nuestro propio establecimiento es simplemente incorrecto”, dijo.
La policía de Greater Manchester se negado a comentar a las preguntas del periódico The Daily Mail sobre la visita de los inspectores, aunque una fuente insistió en que solo estaban informándole de la queja y no le dijeron que la retirara.
Los oficiales de licencias de la policía en Manchester, o inspectores, asesoran a los bares sobre temas que podrían llevar a la revocación de su derecho a servir alcohol.
Los Oliver alegan que están defendiendo su derecho a la libertad de expresión y se ha negado a quitar la pancarta.
La noticia llegó esta semana al medio oficialista cubano Cubadebate y, como era de esperar, la postura del matrimonio fue usada como una propaganda más a favor del régimen y su mitología “revolucionaria”.
Según recoge ese medio, los dueños de Cuba Libre convocaron a una fiesta en el restaurante, para lo que pidió a todos los asistentes que vistieran una camiseta con la imagen del Che.
“Ofrecimos comida gratis ese día y la gente disfrutó muchísimo e hizo donaciones. Recaudamos 640 libras para comprar instrumentos de música y piezas de repuesto para el Conservatorio Guillermo Tomás en Guanabacoa, La Habana y otras escuelas de música de Cuba”, dijeron.
En realidad una cosa es la libertad de expresión y otra el libertinaje, si la policía y los impectores trasmitieron la queja a los dueños del local, no lo hicieron en su nombre, sino en el nombre de clientes dijustados al ver q la foto de un gran terrorista era expuesta donde se supone q pasarían un grato momento disfrutando de sus platillos. Cuando hay clientes dijustados puede ser la antesala de un conflicto mayor entre partidarios y contrarios y por tanto la policía hizo bien en comunicar la situación.
Pero los cerdos q se hacen llamar comunistas q no son mas q dictadores y ladrones hablan de libertad de expresión cuando ellos no respetan los mas elementales principios.
Pobre señora, con lo que quiere al asesino del Ché, no se porque no regresa a su comunismo querido y vive en el nincho del Ché en Santa Clara. Estos falderos q viven en países libres donde se vive como persona, quieren mucho su castrismo pero no sueltan la teta.
Q no la quite
Este periodico pone los comentarios q le conviene. Je libertad de expresion.eso nadie se lo cree