
El actor y humorista cubano Reuel Remedios, conocido por interpretar a Lindoro Incapaz en el icónico programa de televisión Deja que yo te cuente, habló recientemente sobre las tensiones y la censura que marcaron la historia del popular espacio humorístico.
En una entrevista exclusiva para la plataforma independiente Familia Cubana, Remedios ofreció detalles inéditos sobre los motivos que llevaron a la abrupta cancelación del programa en 2013.
El personaje de Lindoro, que hizo su debut en 2007, inicialmente no tenía la intención de representar a un dirigente político, sino que era “un tipo prepotente que se creía lindo”.
Sin embargo, a medida que la trama evolucionaba, Lindoro pasó a desempeñar el rol de un director, lo que lo convirtió en una caricatura del típico dirigente cubano, añadiendo un fuerte simbolismo al personaje.
“Cuando llegó el momento de agregar la función de un director, vi que tenía mucho que ver y lo que hice fue enriquecerlo”, señaló Remedios. Este giro en su personaje, que adquirió un marcado carácter político, reflejaba las tensiones sociales y políticas de la Cuba de aquel entonces.
A lo largo de los años, Deja que yo te cuente destacó por su humor mordaz y su crítica social, convirtiéndose en uno de los programas más queridos y más controvertidos de la televisión cubana. No obstante, también fue blanco de múltiples presiones por parte de las autoridades, lo que llevó a su eventual cancelación.
Al ser interrogado sobre los motivos detrás de esta decisión, Remedios descartó problemas internos en el equipo de trabajo. “Problemas internos nunca hubo, nosotros nos llevábamos muy bien”, afirmó, explicando que la razón de la interrupción se debió al agotamiento y la carga de trabajo de algunos de los principales creadores del programa.
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Sin embargo, la censura fue, según Remedios, un factor determinante en la cancelación del programa. Recordó un episodio específico en el que los dirigentes del Ministerio de Cultura solicitaron que el espacio abordara “temas fuertes de crítica social”.
El equipo grabó el programa con ese enfoque, pero en el mismo día de su emisión, la transmisión fue bloqueada sin explicación alguna. “¿Cómo te puedo explicar algo así?”, se preguntó Remedios, quien destacó que situaciones como estas fueron comunes durante la emisión del programa.
La cancelación de Deja que yo te cuente ocurrió de manera abrupta, sin previo aviso y sin una declaración oficial. Remedios relató que, incluso cuando Nelson Gudín, uno de los guionistas principales, estaba fuera del país, el equipo continuaba ensayando y preparando nuevos guiones. Sin embargo, un día el programa se detuvo sin ninguna explicación oficial: “El programa se paró sin aviso, nunca se dijo que no iba a seguir”.
Tras la cancelación, muchos de los integrantes del equipo, incluidos Remedios, se vieron obligados a buscar nuevas formas de sustento. Aunque continuaron trabajando en centros nocturnos y eventos privados, Remedios dejó claro que lo que realmente deseaban era seguir haciendo el programa humorístico.
“Era un programa que marcó a toda una generación de televidentes y que hoy permanece en la memoria colectiva”, agregó el actor, quien remarcó que, más allá de lo económico, lo que realmente extrañaba era el espacio que les permitió expresar de forma crítica y popular la realidad cubana.

