
Un agente de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade compartió a Local 10 cómo se encuentra la cubana Dalianis Lazo, quien tiene entre seis y ocho semanas de embarazo, tras sobrevivir a un ataque a tiros perpetrado por su expareja identificada como Iván Granados.
El oficial comentó que la mujer de 41 años arribó en estado crítico al Centro Médico Jackson South, pero tras la atención de los médicos en terapia intensiva ha mostrado una mejoría.
La actualización, informada durante la tarde de ayer viernes, ofrece una primera señal favorable sobre su condición, después de que los reportes iniciales indicaran que había sido trasladada al hospital con heridas de gravedad.
La información disponible no incluye detalles sobre las lesiones, los tratamientos recibidos ni la evolución del embarazo. Tampoco se ha divulgado una previsión sobre cuánto tiempo deberá permanecer hospitalizada.
El ataque ocurrió el jueves 22 de octubre, alrededor de las 11 de la mañana, en una vivienda de la comunidad de Oak Creek, en el área de Country Walk. Agentes del sheriff y personal del Departamento de Bomberos de Miami-Dade acudieron al lugar después de recibir el aviso de disparos.
El portavoz policial Danny Castillo explicó que los equipos de emergencia encontraron a un hombre y una mujer con heridas de bala. Los rescatistas confirmaron la muerte de Granado en el inmueble y trasladaron a Lazo al Jackson South. Según la versión preliminar de las autoridades, el hombre disparó contra ella y posteriormente se quitó la vida.
Entre los vecinos que presenciaron la movilización se encontraba Cecilia Delfino, quien relató a dicho canal que escuchó un grito y tres detonaciones. Héctor Rodríguez describió a Lazo como una mujer tranquila. “Muy dulce, realmente muy dulce, una persona tranquila”, expresó sobre la sobreviviente, a quien también llamó una “persona encantadora”.
Los documentos judiciales conocidos tras el ataque revelan que había solicitado protección frente a Granado, de 53 años, señalado por las autoridades como el hombre que le disparó antes de suicidarse.
Lazo presentó en abril una petición de orden de alejamiento contra quien identificó como un “exnovio con el que convivía”. “Temo por mi vida y por la seguridad de mis padres”, escribió en una declaración jurada incorporada al expediente. En ese documento denunció “amenazas, acoso, coacción e intimidación constantes”.
La solicitud también recogía que Granado poseía un arma y había servido en el ejército estadounidense. Lazo alegó que su expareja abusaba del alcohol y la cocaína, y llevaba más de dos años sin un empleo estable. Estos señalamientos forman parte de su declaración ante la justicia.
El 30 de septiembre, un juez de la división de violencia doméstica del circuito de Miami-Dade desestimó la petición. La resolución señaló “falta de causa justificada” y “pruebas insuficientes”. Menos de un mes después de esa decisión, la mujer terminó hospitalizada tras el tiroteo que ahora investigan los detectives de homicidios.
