
La detención de Eddy Ceballos, creador del canal satírico Despingovery Channel, abrió una nueva alarma entre activistas, juristas y seguidores del contenido independiente en Cuba.
Según la información comunicada a su familia, el humorista será procesado por el supuesto delito de “invasión de propiedad militar”, una acusación que especialistas legales cuestionan por no aparecer tipificada en la legislación penal vigente de la isla.
Ceballos fue detenido este lunes en La Habana, cerca de su vivienda, en medio de un operativo policial. De acuerdo con el testimonio de un familiar directo, las autoridades no le habrían permitido entrar a su casa ni avisar a su esposa antes de ser trasladado. Desde entonces, sus allegados aseguran que no han podido verlo ni conocer con precisión las condiciones en que permanece recluido.
“El instructor nos dijo que va a ser procesado, pero seguimos sin poder verlo. Ni le hemos podido dar el aseo. No sabemos realmente cómo está”, declaró a Cubanet un familiar bajo condición de anonimato por temor a represalias.
Una acusación cuestionada por juristas
El punto más sensible del caso está en la figura penal comunicada a la familia. El abogado de Cubalex, Alain Santana, señaló que el supuesto delito de “invasión a propiedad militar” no está contemplado ni en el Código Penal civil, Ley 151/2022, ni en el Código Penal Militar, Ley 163/2023.
“El propio Código Penal Militar establece de manera estricta en su Artículo 3 que solo constituyen delitos aquellos actos expresamente previstos en la ley con anterioridad a su comisión, prohibiendo el uso de la analogía para crear delitos. Acusar y privar de libertad a un ciudadano basándose en una figura delictiva inexistente constituye una violación flagrante al principio de legalidad”, expresó el jurista.
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Otro experto citado sobre el caso consideró que la detención “evidencia la voluntad política del gobierno cubano de restringir derechos humanos en lugar de protegerlos”, además de apuntar a posibles irregularidades que comprometerían el debido proceso.
El video que habría detonado el arresto
La detención estaría relacionada con la publicación de un adelanto del episodio más reciente de Despingovery Channel, en el que Ceballos exploraba una instalación militar abandonada. En las imágenes se observaban restos de equipamiento bélico de origen soviético, entre ellos misiles aire-tierra, radares y búnkeres asociados al período de la Guerra Fría.
“Estoy tocando un misil aire-tierra de la década de los 60 aproximadamente, de la Guerra Fría. Miren esto, amantes de la descojonancia”, decía el creador frente a la cámara mientras mostraba uno de los artefactos.
El propio estilo del canal ha sido clave para su impacto en redes sociales. Desde abril de 2025, Despingovery Channel se volvió popular por presentar, con tono de falso documental de naturaleza, escenas del deterioro cotidiano en Cuba: baches, edificios abandonados, ruinas, infraestructuras colapsadas y espacios públicos en decadencia. Su humor se apoya en la observación social y en una estética de exploración urbana que conecta con la experiencia diaria de muchos cubanos.
Presión sobre creadores digitales en Cuba
El caso de Ceballos ocurre en un contexto de mayor vigilancia sobre periodistas, humoristas, youtubers y proyectos independientes en Cuba. Desde mediados de abril de 2026, el creador colaboraba además con CubaNet, donde publicaba videos satíricos sobre la realidad de la isla.
La situación también ha reactivado preocupaciones sobre el uso de figuras penales o procedimientos administrativos para limitar la expresión crítica. En meses recientes se han reportado otros episodios de presión contra creadores digitales, incluidos interrogatorios, detenciones y procesos contra proyectos independientes.
Organizaciones internacionales han advertido sobre el deterioro de las condiciones para ejercer el periodismo y la comunicación pública en Cuba. En la Clasificación Mundial de Libertad de Prensa 2026, Reporteros Sin Fronteras ubicó a la isla en el puesto 160 de 180 países, uno de los peores resultados del continente.
Mientras no se informe oficialmente el expediente abierto contra Ceballos, el lugar exacto donde permanece detenido y las garantías procesales a las que tiene acceso, su caso seguirá marcado por una pregunta central: si una persona puede ser privada de libertad por una figura penal que, según juristas, no existe en la ley cubana.

