
Fiscales federales de Washington D.C. revelaron un video de Cole Tomas Allen momento antes de intentar irrumpir armado en la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, celebrada en el hotel Washington Hilton, con el presunto objetivo de asesinar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El video, de casi seis minutos, muestra a Allen caminando por un pasillo del hotel el día anterior al ataque y observando brevemente el gimnasio. Posteriormente, aparecen las imágenes de este sujeto cruzando con rapidez la zona de detectores de metales y apuntando un arma larga.
Las imágenes difundidas muestran a varios agentes desmontando las estructuras cuando Allen sale de una puerta y corre hacia ellos. Según documentos judiciales, minutos antes del incidente se tomó una foto en su habitación. Los fiscales sostienen que llevaba una bolsa con municiones, una funda de hombro para pistola y un cuchillo envainado.
La fiscal federal Jeanine Pirro difundió las imágenes en medio de dudas sobre el origen del disparo que alcanzó a un agente del Servicio Secreto durante el incidente. Hasta ahora, los fiscales han indicado que el oficial recibió un impacto en el chaleco antibalas.
Sin embargo, el video no permite establecer con claridad el instante exacto en que el arma de Allen habría sido accionada, un punto que sigue bajo revisión judicial y que la defensa ha cuestionado.
El sospechoso resultó lesionado durante el ataque del sábado por la noche, aunque las autoridades indicaron que no recibió disparos. Imágenes de su arresto muestran que fue sometido con fuerza por los agentes.
El acusado, de 31 años y residente en Torrance, California, aceptó permanecer detenido mientras espera juicio. Durante una breve comparecencia ante la jueza federal Moxila Upadhyaya, Allen no se declaró culpable ni inocente. Sus abogados dejaron abierta la posibilidad de solicitar más adelante su liberación previa al juicio.

El director del Servicio Secreto, Sean Curran, defendió el dispositivo de seguridad desplegado esa noche. En una entrevista con Fox News, sostuvo que el ataque fue contenido en cuestión de segundos en el perímetro exterior.
Según explicó el funcionario, entre los detectores de metales y el podio donde estaba Trump había 108 metros, dos tramos de escaleras, una puerta y varios agentes armados.
“El lugar estaba perfectamente acondicionado”, dijo Curran, al rechazar cambios en el plan de seguridad al estarse desmontando los detectores de metales cuando ocurrió el incidente.
La acusación también citó un mensaje en el que Allen se autodenominó “Asesino Federal Amistoso” y aludió de forma indirecta a su inconformidad con varias acciones de la administración Trump. La defensa respondió que los escritos no mencionan al presidente por su nombre y que el caso del gobierno se apoya en inferencias sobre la intención del acusado.
Allen fue imputado el lunes por intento de asesinato del presidente y por dos cargos relacionados con armas de fuego, incluido disparar un arma durante un delito violento. Si es declarado culpable solo por el cargo de intento de asesinato, podría enfrentar cadena perpetua. Según los registros citados por las autoridades, trabajaba como tutor a tiempo parcial y desarrollaba videojuegos de forma aficionada.
El incidente interrumpió uno de los eventos políticos y mediáticos más relevantes de Washington, al que asistían periodistas, funcionarios de la administración Trump y otros invitados.
