
El presidente Donald Trump tiene un plan económico específico para Cuba, destinado a desplazar el régimen comunista y con ello la influencia de China y Rusia sobre la Isla situada a solo 90 millas de las costas estadounidenses.
A pesar de que Estados Unidos ha presionado a Cuba durante décadas, ahora la administración Trump considera que la situación internacional se ha alineado y se puden conseguir esos objetivos.
De acuerdo con un reportaje de Bloomberg donde se citan fuentes cercanas a la Casa Blanca, el presidente republicano está buscando que Cuba dependa financieramente de Estados Unidos, similar a la relación que tuvo la isla con la Unión Soviética antes de su colapso.
Trump, quien recientemente derrocó al dictador venezolano Nicolás Maduro y comenzó una campaña para derrocar al régimen de los ayatola en Irán entiende que puede lograr sus planes en Cuba, y “muy pronto”.
En la Casa Blanca se ve a Cuba como un desafío económico, pero también una oportunidad. Trump no está considerando una intervención militar en Cuba, sino una presión económica, como lo hizo con Venezuela.
En lugar de atacar directamente al régimen castrista, Trump optaría por una estrategia que permita a Cuba depender de la ayuda financiera estadounidense, utilizando los recursos económicos como una palanca de cambio.
La Isla caribeña atraviesa una profunda crisis económica, acentuada por décadas de control comunista y el embargo de EEUU que en las últimas semana también incluye un cierre de las importaciones de petróleo que necesita la Isla.
Hace 24 horas el mandatario Miguel Díaz-Canel anunció la liberación de varios prisioneros, un gesto considerado por muchos como un intento de apaciguar las tensiones internas y externas.
Además, reconoció la existencia de un diálogo con EEUU para resolver el conflicto. Adicionalmente el próximo lunes se anunciarán medida para que exiliados cubanos puedan participar en la economía cubana.
Precisamente, uno de los cambios más significativos que plantea el plan económico de Trump citado por Bloomberg es la posible apertura total de la economía cubana al sector privado.
A diferencia de Venezuela, Cuba carece de recursos naturales como el petróleo, lo que dificulta atraer inversión extranjera. Pero tiene grandes bondades naturales que la harían una potencia turística a solo 90 millas de EEUU.
En ese sentido, Trump ve a Cuba como un campo de pruebas para su modelo económico, en el que los pequeños negocios privados podrían florecer si se reducen las restricciones estatales.
Uno de los aspectos más reveladores de la estrategia económica de Trump para Cuba es el enfoque en Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro. Este coronel del Ministerio del Interior, con vínculos profundos en el conglomerado militar cubano, ha sido identificado como una figura clave para el futuro de la Isla.
Según fuentes cercanas a la Casa Blanca, Trump y su secretario de Estado, el cubanoamericano Marco Rubio, están explorando la posibilidad de llegar a acuerdos con figuras cercanas a los Castro que podrían estar dispuestos a reformar la economía cubana.
Si bien no se contempla una invasión militar, algunos analistas sugieren que un cambio de régimen en Cuba es cada vez más probable. La estrategia de Trump es evitar un cambio violento y, en su lugar, fomentar una transición negociada que permita el reemplazo del actual régimen comunista por un sistema más democrático y alineado con los intereses de Estados Unidos.
Ese plan seria una estupidez supina. Ahi estan China y Vietnam que adoptaron un cambio economico profundity y radical adoptando el sistema economico capitalista y ahi sigue el Partido Comunista consu modelo totalitario. Y, peor aun, China es ahora un enemigo mas peligroso porque tienedinero parafinanciar su carrera armamentista. China es un enemigo mas peligroso que antes de adoptar el capitalismo.