
El periodista Mario J. Pentón y el investigador Luis Domínguez, integrante de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, revelaron rostros y detalles sobre tres militares cubanos sancionados por Estados Unidos a mediados de septiembre.
Durante una entrevista, Pentón y Domínguez mostraron imágenes de dos de los oficiales incluidos en las sanciones y explicaron sus vínculos con empresas e instituciones relacionadas con la industria militar cubana.
El investigador aseguró que la información recopilada permite identificar no solo a los funcionarios, sino también las posiciones que ocupan dentro del aparato económico y militar del régimen cubano.
Uno de los nombres abordados fue el de Joaquín Francisco Cancio Monteagudo, un primer coronel de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), cuya fotografía fue presentada públicamente durante el programa. Según Domínguez, la imagen corresponde a 2013 y sería una de las primeras que trasciende públicamente de la oficial.
Cancio Monteagudo, nacido en 1945, estuvo vinculado a la dirección de la empresa Sipro, una entidad relacionada con simuladores de aviación utilizados por las fuerzas militares cubanas.
Domínguez explicó que esta compañía desarrollaba sistemas de entrenamiento para aeronaves como los aviones L-39 y otros equipos utilizados por la aviación militar cubana.
Otro de los oficiales identificados fue Julio Hurtado Betancourt, un primer coronel nacido en 1962. Según la información presentada por Domínguez, Hurtado estuvo relacionado con la Planta Mecánica de Camagüey, instalación dedicada a la producción de armamento y municiones.
El investigador señaló que actualmente Hurtado ocupa responsabilidades dentro del Centro de Investigación y Desarrollo Naval ubicado en La Habana. Durante la entrevista cuestionaron el tamaño del aparato militar cubano frente a la capacidad económica del país.
Pentón y Domínguez analizaron que las estructuras militares cubanas mantienen un peso considerable dentro del Estado, mientras persisten problemas como la falta de recursos para servicios básicos e infraestructura.
El tercer militar mencionado fue Ulises Aguayo, capitán de las FAR y director general de la Planta Mecánica de Camagüey. Domínguez indicó que no contaban con una fotografía pública de este oficial, pero aseguró tener información sobre su trayectoria dentro del aparato militar cubano.
Los entrevistados también abordaron la existencia de otros funcionarios cercanos a la cúpula del poder cubano que no han sido incluidos en las sanciones hasta el momento. Según Domínguez, la selección de personas sancionadas responde a información específica manejada por el Gobierno estadounidense.
EEUU tendría información detallada sobre los oficiales sancionados
Durante la entrevista, Luis Domínguez afirmó que las autoridades estadounidenses poseen información detallada sobre los militares sancionados, incluyendo datos como números de pasaporte, fechas de nacimiento y lugares de residencia.
“El mensaje es claro”, afirmó el investigador, al señalar que los funcionarios sancionados deberán considerar las consecuencias futuras de sus acciones. Según Domínguez, las sanciones estadounidenses no dependen de una administración específica y pueden mantenerse más allá de cambios políticos en Washington.
Pentón concluyó la conversación señalando que las revelaciones buscan mostrar los rostros detrás de una estructura militar que, durante décadas, ha tenido un papel central en el sistema político cubano. Los datos divulgados forman parte de una investigación que, según ambos comunicadores, continuará enfocada en identificar a integrantes del aparato militar y económico de la Isla.