
Una conductora de agua de 48 pulgadas que distribuye desde el Nudo A–Tanque María Cristina reventó, rompió la calle y estuvo derramando cientos de miles de litros en la intersección de la Calzada de San Miguel y la calle 1ra, en el municipio San Miguel del Padrón en La Habana.
Además de la afectación del servicio de agua potable, la rotura provocó una gran inundación en las casas aledañas al enorme socavón que se presentó en la calle.
El incidente ocurrió aproximadamente a las 4:00 p.m. de sábado 28 de febrero, cuando el conducto equivalente al diámetro de una rueda de camión, sufrió una fractura. Hasta el momento la empresa estatal Aguas de La Habana no ha dado detalles de qué causo el problema.
Horas más tarde, brigadas especializadas se desplazaron al lugar del incidente para comenzar los trabajos de reparación del conducto. En respuesta a la emergencia, se procedió a paralizar siete equipos en la Fuente de Abasto del Gato para permitir la reparación del daño y minimizar la afectación.
Según expertos, la fuga se mantuvo abierta durante más de una hora, por lo cual se habrían derramado más de 10.000 galones de agua, lo que equivale a aproximadamente 182 tanques de 55 galones.
La rotura ha afectado temporalmente el suministro de agua en los municipios de Guanabacoa y diversas áreas de Habana del Este, donde los residentes reportan la falta de agua potable. Este incidente ha generado un gran malestar entre la población, que se ha visto obligada a buscar alternativas mientras los equipos de Aguas de La Habana continúan con las reparaciones.
En las redes sociales, los habitantes de los municipios afectados han expresado su frustración y preocupación ante la falta de agua. Varias personas comentaron sobre el impacto en sus hogares, resaltando lo difícil que resulta enfrentar la falta del vital líquido en tiempos de temperaturas elevadas.
Entre los más destacados se encuentran los de Anaye González Díaz, quien expresó: “¡Y La Habana entera sin agua!”, y Milena Ferrer, que comparó la situación con un “desagüe tupido”.
Otros, como Nicolás Martínez, ofrecieron un análisis religioso sobre la situación, mientras que varios residentes mostraron su frustración con el retraso en la resolución del problema.
En un segundo comunicado en horas de la noche Aguas de La Habana reiteró su compromiso con la reparación y la pronta restauración del servicio. “Nuestro objetivo es minimizar el tiempo de afectación y garantizar el retorno del suministro lo antes posible”.

