
El senador por Florida, Rick Scott, teme que una de las últimas decisiones del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, sea el retiro de Cuba de la Lista de Países Patrocinadores del Terrorismo.
Antes de finalizar su primera administración, Donald Trump ordenó la inclusión de la Isla en ese listado, donde también se encuentran Irán, Venezuela, Siria y Corea del Norte. El pasado gobierno republicano justificó su acción señalando que el castrismo ha dado refugio a fabricantes de bombas, además de respaldar las acciones de grupos guerrilleros en Colombia, cárteles mexicanos y el Hezbollah.
La declaración de Scott surge luego de que varios congresistas demócratas, entre ellos Barbara Lee y Jim McGovern, enviaran una carta a Biden para instarlo a reconsiderar la clasificación de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo.
Los llamados a ultima hora de la administración Biden de simpatizantes comunistas del Partido Demócrata para que el Presidente Biden retire a Cuba como Estado patrocinador del terrorismo, no solo son ignorantes, sino peligrosos. Los años de apaciguamiento de la administración…
— Rick Scott (@SenRickScott) November 26, 2024
Los legisladores argumentaron que una reducción de las sanciones podría aliviar las condiciones humanitarias en la Isla y mitigar una posible crisis migratoria hacia EEUU, intensificada por los recientes apagones y el impacto de diferentes fenómenos naturales.
Sin embargo, Scott desestimó estos argumentos, asegurando que cualquier alivio de las sanciones solo fortalecería al régimen comunista y debilitaría los intereses de seguridad nacional de la nación norteamericana.
Scott subrayó que el régimen de Miguel Díaz-Canel continúa apoyando a gobiernos autoritarios, como el de Nicolás Maduro en Venezuela, y albergando infraestructuras de espionaje, incluyendo una estación vinculada al Partido Comunista de China a solo 90 millas de las costas de Florida.
El recién reelecto senador declaró que el régimen no ha mostrado ningún indicio de cambio en su política represiva y autoritaria. Según él, eliminar a Cuba de la lista negra sería un error estratégico que podría beneficiar a actores internacionales interesados en desestabilizar la región.
El legislador concluyó destacando que con la eventual vuelta de Trump a la presidencia, la política hacia Cuba no debería cambiar, al contrario, debe ser más firme.
Hasta mayo pasado, el actual gobierno de EEUU declaró que no tenía intenciones de acceder a algún tipo de negociación para retirar a Cuba de ese listado. Lo anterior fue dicho por subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental de Estados Unidos, Brian Nichols, durante una rueda de prensa efectuada en Miami.
“La lista de los países patrocinadores del terrorismo no es algo que podamos negociar; es un proceso legal de análisis dentro de varios departamentos de gobierno que finalmente llega al secretario de Estado para su designación”, afirmó Nichols, según lo citado por Martí Noticias.