
La Policía Nacional Revolucionaria (PNR) de Guantánamo recuperó 14 colchones y materiales escolares robados de un almacén de la Dirección Municipal de Educación. Los recursos estaban destinados a familias afectadas por el huracán Melissa que azotó el oriente de Cuba.
El operativo tuvo lugar en el municipio Niceto Pérez, en la mencionada provincia, y varios sospechosos fueron detenidos, según el informe divulgado en redes sociales por el perfil Héroes de Azul de la PNR.
El robo ocurrió en un contexto de solidaridad nacional e internacional para apoyar a los damnificados del huracán, y la pronta recuperación de los bienes fue un alivio para la comunidad.
Durante la acción fueron detenidos varios individuos presuntamente vinculados al hecho, mientras continúan las investigaciones para esclarecer responsabilidades, según confirmaron autoridades del Ministerio del Interior.
En otro operativo, en el municipio Plaza de la Revolución, junto a la Dirección Integral de Supervisión y Control, realizaron un control popular en las inmediaciones del Mercado de 17 y K, Consejo Popular Rampa.
Allí se impusieron 10 multas por un valor total de 173 mil pesos y se decomisaron más de mil libras de viandas, vegetales y frutas que eran revendidas ilegalmente.
La reciente ola de robos y violencia en Cuba ha generado gran preocupación en la población. El Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana (OCAC) reportó un incremento alarmante de los delitos en los últimos años.
En 2024, la criminalidad creció un 50.72% en comparación con 2023, con un aumento del 232% en robos y un 97.1% en agresiones. Estos datos revelan una tendencia peligrosa en el país, con un promedio de 3.6 delitos diarios.
Para el primer semestre de 2025, el OCAC registró 1.319 delitos verificados, casi cinco veces más que en 2023. Entre los crímenes más destacados se encuentran 721 robos y 63 asesinatos, incluidos feminicidios y ataques contra menores y ancianos. Estos números reflejan una escalada de violencia que afecta especialmente a las clases más vulnerables.
Según los informes del OCAC, el aumento de la criminalidad está directamente relacionado con la grave crisis económica que vive el país. La escasez de alimentos y la inseguridad alimentaria han provocado una intensificación de los delitos contra la propiedad, como el robo de ganado y de recursos esenciales para la supervivencia. En este contexto, se ha incrementado también el uso de armas de fuego en robos violentos y otros delitos.
La falta de oportunidades, los apagones constantes, la inflación y el desplome salarial han contribuido a la desestabilización social, creando un caldo de cultivo ideal para la proliferación de actividades delictivas
A pesar de la creciente preocupación social, el régimen castrista insiste en que la delincuencia está “controlada” o en descenso. Sin embargo, las estadísticas no oficiales, como las del OCAC, indican lo contrario. Los informes destacan la falta de transparencia y la escasa respuesta efectiva de las autoridades frente a este fenómeno, lo que agrava aún más la sensación de inseguridad entre los ciudadanos.