
El reconocido actor cubano Roberto Perdomo recibió un donativo de 1.531 dólares recaudados por 63 personas tras exponer públicamente las dificultades económicas que enfrenta debido a su jubilación.
La entrega ocurrió durante su participación en el canal digital Cubamastv, donde el intérprete se mostró visiblemente conmovido por el gesto organizado por la actriz y directora Amarilis Núñez.
Un respaldo colectivo frente a la crisis
La iniciativa surgió a raíz de una entrevista anterior en la que Perdomo detalló las limitaciones financieras que condicionan su día a día. Con una pensión mensual de apenas 6.000 pesos, el artista había manifestado la imposibilidad de costear un pasaje aéreo para visitar a su nieto en España o de sostener los gastos de transporte que implicaba su labor en las tablas.
La repercusión de sus declaraciones movilizó a decenas de personas tanto dentro como fuera del país, consolidando una red de apoyo que culminó en la entrega presencial de los fondos junto al listado de los contribuyentes.
“No basta una vida para agradecer las cosas que he leído, cómo se han dirigido a mí, las maravillas que me han escrito”, expresó el actor ante las cámaras. Asimismo, añadió sobre la ayuda recibida: “Me da ánimo, me da esperanza, me da confianza, me levanta. Yo estaba llegando a perder el entusiasmo del ser humano”.
El recordado teniente coronel Fernando de la serie policiaca Tras la Huella también destacó la empatía de quienes colaboraron sin conocerlo personalmente: “Me impresiona ver cómo personas que no viven en Cuba, que nunca nos hemos dado la mano, sean capaces de ese gesto”.
Nuevos horizontes en la ficción digital
Además del respaldo económico, la visita al espacio digital propició un anuncio relevante para su trayectoria artística. Perdomo recibió una propuesta formal para integrarse como invitado especial en La Cafetera, una nueva propuesta humorística producida por el mismo canal.
Esta serie estará compuesta por 20 episodios de sketches cortos y contará con la participación de figuras reconocidas del humor y la actuación en el país, ampliando sus oportunidades de retorno a la pantalla.
El impacto de este caso pone de relieve el panorama que enfrentan numerosos jubilados ante el costo de vida actual, donde las pensiones estatales contrastan fuertemente con la inflación acumulada.
Para Perdomo, el gesto colectivo representó mucho más que una asistencia financiera, constituyendo una reivindicación del afecto popular cosechado a lo largo de décadas de labor artística en la televisión y el teatro cubanos.