
Un informe de inteligencia estratégica presentado el martes en Miami por la organización Digital News Association reveló que Rusia capacitó a más de 1.000 influencers y creadores de contenido en América Latina —incluidos cubanos— para difundir campañas de desinformación, mediante tácticas digitales y alianzas mediáticas con gobiernos afines, en un esquema que busca influir en la opinión pública y debilitar a la disidencia.
El documento se expuso durante el foro ‘Estrategia de Desinformación de Rusia. Cómo el Kremlin fabrica la división’, celebrado en el Museo Americano de la Diáspora, reportó Martí Noticias. La investigación identificó participantes de Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Argentina, Chile, Colombia y México, todos entrenados bajo una misma línea de comunicación estratégica impulsada desde Moscú.
El análisis señala que el Kremlin articula su aparato de propaganda con regímenes aliados, entre ellos el cubano, para desacreditar a opositores, erosionar la sociedad civil y frenar iniciativas democráticas. Para ello, emplea medios en español, redes sociales, creadores digitales y actores regionales que replican narrativas adaptadas a cada contexto político.
Gelet Martínez, una de las autoras del informe, explicó que la estrategia no es uniforme, sino que se ajusta a cada país. “Lo que (Rusia) hace normalmente es más que nada a nivel cognitivo tratar de distorsionar tu realidad”, afirmó durante el evento.
Añadió que en América Latina el discurso se apoya en ideas de izquierda y sentimientos antiimperialistas, mientras que en Estados Unidos se dirige a sectores conservadores.
El estudio utilizó herramientas de inteligencia artificial para monitorear contenido en español vinculado a medios rusos. A partir de ese análisis, identificó cinco tácticas clave: manipulación emocional, selección parcial de hechos, difusión de teorías conspirativas, falsas equivalencias y amplificación de posturas extremas.
Además, detectó al menos 16 sitios web creados para simular medios reconocidos y confundir a los usuarios. Estas plataformas replican formatos periodísticos, pero responden a una agenda política diseñada para legitimar posiciones del Kremlin, en especial sobre la guerra en Ucrania.
El investigador Nicolás de Pedro advirtió que estas acciones forman parte de una confrontación constante: “Vivimos en un marco de guerra de confrontación informativa permanente”. Según explicó, Rusia utiliza la desinformación como herramienta para debilitar a Occidente desde el terreno digital.
En el caso de Cuba, la investigación expone vínculos concretos con medios rusos. En 2025, la agencia Sputnik manifestó interés en coproducir contenidos con Ideas Multimedios. Meses después, Sputnik firmó acuerdos con Cubadebate y con el Instituto de Información y Comunicación Social para ampliar la cooperación informativa.
Ese mismo año, el gobernante Miguel Díaz-Canel elogió públicamente al canal ruso Russia Today, al afirmar que permite a Cuba expresar “sus verdades”.
Los antecedentes de colaboración se remontan a 2023, cuando instituciones académicas y organismos estatales de ambos países firmaron acuerdos para desarrollar tecnología, capacitar personal mediático y producir contenido conjunto. Según el informe, estos convenios consolidan una red de influencia que combina formación técnica, narrativa política y expansión digital.
El documento concluye que esta estructura no solo busca posicionar versiones favorables a Moscú, sino también fragmentar el debate público en la región, con efectos directos en comunidades como la cubana dentro y fuera de la Isla.