
La embajada de Rusia en La Habana anunció las intenciones de Moscú de incrementar la producción de vehículos todoterreno UAZ en Cuba durante 2026. El ambicioso plan tiene como objetivo fortalecer los lazos industriales entre ambos países, pero llega en medio de la enorme crisis energética que atraviesa la Isla comunista.
Según la información divulgada, en los últimos meses se han superado varios obstáculos organizativos y logísticos por lo cual ya hay condiciones para un aumento sustancial en los volúmenes de producción, especialmente de los modelos UAZ Patriot y Pickup, que se ensamblan localmente.
El acuerdo que dio inicio a esta colaboración fue firmado en 2024 y permitió la creación de una planta de ensamblaje en Cuba para los vehículos UAZ. Desde entonces, los primeros lotes de los modelos Patriot y Pickup fueron entregados en 2025, y se planeaba una producción anual de hasta 500 unidades. Sin embargo, no hay información oficial sobre el cumplimiento de la meta en 2025. Para el 2026 tampoco hay una cifra planificada.
La planta de ensamblaje en Cuba fue diseñada por los especialistas rusos de la empresa Uliánovsk. Pero uno de los principales retos de este proyecto es el alto consumo de combustible de los vehículos UAZ, especialmente en un contexto de crisis energética en Cuba.
Los modelos UAZ Patriot tienen un rendimiento de entre 6 y 9 kilómetros por litro, lo que los convierte en vehículos costosos en términos de gasolina. En condiciones urbanas, el consumo puede llegar hasta 16 litros por cada 100 kilómetros, lo que representa una carga adicional para la economía cubana, que enfrenta severas restricciones en el suministro de combustible.
No obstante, el proyecto también tiene un componente estratégico de exportación, ya que Rusia contempla la posibilidad de enviar los vehículos UAZ ensamblados en Cuba hacia otros países de la región. Ello permitiría abaratar costos.
Los vehículos también están siendo adaptados para satisfacer necesidades específicas en Cuba, como ambulancias, vehículos fúnebres y autos para otros servicios públicos.
La colaboración entre Cuba y Rusia en la industria automotriz no es nueva. En 2024, Rusia también envió un lote de 50 vehículos Moskvich para ser utilizados como taxis en La Habana, reforzando la presencia histórica de las marcas rusas en la Isla. Estos vehículos son conocidos en Cuba por su robustez y durabilidad, características que se esperan que sean aprovechadas en el ensamblaje de los UAZ.