- Advertisement -

Rusia lanza advertencia: “No nos gustaría ver a ningún país invadiendo Cuba”

Rusia lanza advertencia: “No nos gustaría ver a ningún país invadiendo Cuba”
Peskov no se anduvo con rodeos al describir el vínculo entre Moscú y La Habana. (Captura de pantalla © India Today – YouTube)

Mientras en el Pentágono se afinan planes para una posible intervención militar en Cuba por orden directa del presidente Donald Trump, el Kremlin decidió romper el silencio. 

En entrevista con India Today, el portavoz presidencial ruso Dmitry Peskov no solo reafirmó la alianza estratégica con La Habana, sino que lanzó una advertencia envuelta en terciopelo diplomático: nadie debería invadir, presionar ni aislar a la isla. El mensaje, aunque sereno en la forma, tiene un destinatario claro: Washington.

Rusia blinda a Cuba: “un socio excepcional y un querido amigo”

Peskov no se anduvo con rodeos al describir el vínculo entre Moscú y La Habana. Calificó a Cuba como “un socio excepcional de Rusia y un querido amigo”, y fue más allá al denunciar las consecuencias humanitarias del bloqueo: “Hay niños en los hospitales muriendo sin electricidad ni medicamentos. Eso es inaceptable”.

“No nos gustaría ver a ningún país invadiendo Cuba, presionando a Cuba o aislándola desde el exterior e impidiendo incluso que los medicamentos lleguen a los niños cubanos”, zanjó.

La elección de palabras no es menor. En el lenguaje diplomático del Kremlin, calificar algo como “inaceptable” suele ser el preámbulo de acciones concretas. 

Rusia, que ha venido reactivando su presencia en el Caribe con inversiones energéticas, envíos de petróleo y cooperación militar, parece decidida a no dejar sola a Cuba en el momento más crítico de su historia reciente.

El Pentágono mueve fichas

La declaración de Peskov llega justo cuando USA Today reveló, citando funcionarios bajo anonimato, que el Departamento de Guerra estadounidense ya tiene planes sobre Cuba listos para ejecutarse a la espera de órdenes presidenciales. 

El propio Pentágono confirmó a EFE que “permanece preparado para ejecutar las órdenes del presidente”, un lenguaje que en Washington rara vez es casual.

El contexto es explosivo: el bloqueo petrolero estadounidense de los últimos tres meses ha estrangulado aún más una economía cubana que ya acumulaba una contracción del 15 % entre 2020 y 2025. Apagones, desabastecimiento y colapso hospitalario son la estampa diaria de la isla.

¿Respuesta geopolítica o advertencia directa?

Cuando la periodista de India Today preguntó si el acercamiento ruso a Cuba era una respuesta a la estrategia global de Washington, Peskov desvió con sarcasmo elegante: sugirió preguntarle “directamente al presidente Trump”, a quien describió irónicamente como “sumamente transparente con la prensa”. Detrás del guiño, el mensaje real es otro: Rusia no piensa ceder espacio en el Caribe.

La jugada de Moscú recuerda demasiado a los ecos de la Crisis de los Misiles de 1962, aunque en clave del siglo XXI. Con Venezuela, Irán, Groenlandia y ahora Cuba en la mira de la Casa Blanca, el Kremlin parece estar dibujando sus propias líneas rojas.

Un tablero que se calienta

La advertencia de Peskov es sutil pero inequívoca: el régimen cubano no está solo. Mientras Trump evalúa escenarios militares y los generales del Pentágono repasan mapas, Moscú deja caer que cualquier movimiento sobre la isla tendría un costo geopolítico que Washington tal vez no está calculando bien. El Caribe vuelve a ser, como hace seis décadas, un tablero de gigantes.

 

Sin comentarios

¿Qué opinas? ¡Déjanos tu comentario!

Please enter your comment!
Ingrese su nombre

Salir de la versión móvil