
Un avión de carga ruso, operado por la aerolínea Aviacon Zitotrans, sancionada por Estados Unidos, aterrizó el 31 de enero en la Base Aérea de San Antonio de los Baños, en las afueras de La Habana, generando preocupación en Washington.
El vuelo, realizado en un Ilyushin Il-76, que previamente hizo escalas en varios países, ha sido vinculado a la entrega de equipos de defensa, una de las razones por las cuales la aeronave y la empresa rusa han sido objeto de sanciones internacionales.
Sin embargo, la respuesta de Rusia ha sido clara y directa ante la controversia generada por el aterrizaje en Cuba. El experto militar ruso Alexander Mijáilov, en declaraciones a la prensa, defendió el derecho de Cuba a recibir vuelos internacionales sin la necesidad de pedir permiso a EEUU.
“Cuba es un estado soberano y no está obligada a pedir permiso a EEUU para recibir aviones extranjeros”, afirmó Mijáilov, quien subrayó la normalidad de la cooperación entre ambos países en el ámbito militar.
La llegada del Il-76 refuerza la relación estrecha entre Rusia y Cuba, especialmente en el campo militar. Según Mijáilov, el aterrizaje de aviones rusos en Cuba es una práctica habitual en el marco de la cooperación bilateral, que incluye visitas regulares y eventos conjuntos en defensa y seguridad.
“Hemos establecido cooperación militar-técnica y militar-política con Cuba, y esto es una práctica absolutamente normal”, indicó el experto. La relación entre ambos países sigue siendo sólida, a pesar de las presiones externas, y Rusia continúa brindando apoyo a Cuba en varios frentes.
“No hay ninguna razón para que Cuba deba rendir cuentas a EEUU por sus relaciones internacionales. Cuba es un estado independiente con pleno derecho a establecer sus vínculos con quien considere oportuno”, agregó Mijáilov.
La polémica surgida en EEUU refleja la creciente preocupación por la expansión de la influencia de Rusia y China en América Latina, una región históricamente bajo la órbita de los intereses estadounidenses.
Mijáilov agregó que la reacción de Washington ante este tipo de vuelos refleja su percepción de que cualquier interacción militar o económica con Cuba se interpreta como un desafío a su dominio en el hemisferio occidental. “Es una reacción a la creciente influencia de Rusia y China en la región”, afirmó.
Aunque el Departamento del Tesoro ha sancionado a Aviacon Zitotrans por su implicación en el transporte de material bélico, la información sobre el cargamento del vuelo actual aún no ha sido confirmada.
Sin embargo, el Ilyushin Il-76 ha sido utilizado en el pasado para transportar sistemas de defensa aérea y otros equipos militares, lo que ha alimentado las especulaciones sobre la naturaleza del cargamento que transportaba hacia Cuba.
Desde Moscú, las autoridades han minimizado el impacto del aterrizaje del avión, reiterando que las relaciones con Cuba son parte de la normalidad diplomática.
En contraste, desde Washington se considera que este tipo de vuelos representa una mayor presencia militar rusa en el hemisferio occidental, lo que aumenta las fricciones en la relación con Cuba y otros aliados en la región.