
Un reporte en redes sociales precisa la aparición de dos cadáveres más relacionados con el paso del huracán Oscar en la provincia de Guantánamo. De confirmarse esta noticia, el saldo mortal a causa del ciclón se elevaría a nueve fallecidos.
El artista visual guantanamero Daniel Ross Diéguez, quien ha estado recorriendo el municipio de San Antonio del Sur, uno de los más afectados por dicha tormenta, detalló que los dos cuerpos aparecieron mientras se realizaba la búsqueda de desaparecidos.
“Nos contaron que alguien encontró por el campo de pelota de San Antonio, hace una hora, el segundo cadáver también en el fango, a solo dos días del otro aparecido en otra parte del pueblo. Siguen en Macambo la búsqueda de dos desaparecidos”, escribió.
Mientras tanto, ni el hallazgo de los cuerpos ni las desapariciones reportadas han sido abordados por los medios de comunicación oficiales en Cuba, que han optado por centrarse en los esfuerzos de recuperación y en las medidas preventivas implementadas por el gobierno. Las autoridades de salud han puesto énfasis en la ausencia de brotes de enfermedades en las áreas afectadas y en el avance de las obras de reparación de infraestructuras clave.
De manera oficial, solo se han reportado siete fallecidos. De todos ellos, cinco se encuentran identificado como Francisco Colombia Matos, de 92 años; Esmeraldo Noa Fiffe, de 82; Antolino Áreas Domínguez, de 84; Alexander Saben Matos, de 42; e Irianni Labañino Domínguez, de 31.
Respecto al menor de edad reportado en este listado, se ha confirmado que se trata de una niña, no de un niño como se manejó anteriormente. Ella se llamaba Liz Anyi Elías Labañino, de cinco años, hija de Labañino Domínguez. Sobre la séptima víctima, aún no hay información que permita saber cuál es su nombre.
La situación en San Antonio del Sur también trajo consigo historias de heroísmo en medio del desastre. Según el medio local Venceremos, un joven cubano llamado Jonathan Frómeta Navarro rescató a unas 25 personas, incluidas su propia hija y varios niños, durante las peores horas de la inundación.
Este joven, un barbero y pescador submarino, trasladó a los residentes a lugares seguros mientras las aguas seguían subiendo. “Fue una madrugada dura. Cuando vino Salvamento y Rescate, ya de día, les ayudé a sacar a los vulnerables, personas adultas y de la tercera edad para allá”, contó el joven.
Además de él, también se identificaron a otros dos muchachos que se convirtieron en rescatistas improvisados mientras impactaba el ciclón, se trata de Henry y Freidi, dos amigos que trasladaron a ancianos a segundos pisos cuando ocurría la devastadora inundación.

