
Sandro Castro, nieto del fallecido dictador cubano Fidel Castro, volvió a encender las redes sociales con una propuesta tan absurda como viral. Sandro prometió cerveza de por vida a cualquiera que nombre a su hija Cristachh, una palabra que él mismo inventó para rebautizar la cerveza Cristal.
La ocurrencia llegó después de enterarse por Periódico Cubano de que una rusa residente en Cuba le puso Apagonia a su bebé recién nacida.
Sandro Castro dice que él inventó el nombre Apagonia
Todo empezó cuando Periódico Cubano difundió la noticia de una creadora de contenido rusa que vive en la isla y decidió nombrar a su hija recién nacida Apagonia. El nombre, que hace referencia directa a los devastadores apagones que castigan a Cuba desde hace décadas, se viralizó en cuestión de horas.

Sandro Castro no tardó en reaccionar desde su cuenta de Instagram, donde acumula más de 160 mil seguidores. Primero se autoproclamó padrino de la bebé rusa y luego lanzó un reto abierto a sus seguidores.
“Qué grande eres, amor. Soy padrino de esa niña. Palabra creada por mí. Mi ahijada rusa”, escribió en una historia de Instagram. Después remató con un segundo mensaje: “Quien le ponga Cristachh a su hija le garantizo cerveza por siempre”.
La palabra Cristachh nació como una deformación burlesca de Cristal, la cerveza estatal cubana que Sandro Castro promociona constantemente en sus videos. El término se convirtió en parte de su marca personal junto al personaje de Vampirach, un vampiro excéntrico con el que graba sketches humorísticos cargados de doble sentido.
Sandro Castro, el influencer más polémico de Cuba
La promesa de cerveza eterna suena disparatada, pero encaja perfecto con el estilo provocador del nieto de Fidel. Sandro Castro ha construido su fama mezclando humor callejero, ostentación y críticas veladas al régimen cubano, todo desde La Habana.

En marzo de 2026, una entrevista con CNN lo catapultó a la prensa internacional. Allí dijo que el presidente Miguel Díaz-Canel no está haciendo un buen trabajo y aseguró que la mayoría de los cubanos prefieren el capitalismo con soberanía.
Semanas después, grabó un video repartiendo comida a personas en situación de calle, gesto que dividió opiniones entre quienes lo aplaudieron y quienes lo tacharon de oportunista.
Su club nocturno EFE, ubicado en una avenida principal del Vedado, tiene un consumo mínimo por mesa que equivale a dos meses del salario promedio cubano. Ese contraste entre su estilo de vida y la realidad que enfrentan millones de cubanos alimenta la controversia que lo rodea.
Mientras tanto, el nombre Apagonia ya se instaló como símbolo del humor negro con el que muchos cubanos enfrentan una crisis energética que lleva más de dos años sin solución. Los apagones de hasta 30 horas diarias siguen marcando la vida cotidiana en la isla, y nombres como Apagonia o Cristachh se convierten en válvulas de escape para una población agotada.
La pregunta que queda flotando es inevitable: ¿alguien se atreverá a ponerle Cristachh a su hija a cambio de cerveza de por vida?

