
La cubana Mabel Hernández confirmó el domingo 19 de julio la muerte de sus padres y de otros familiares que permanecían desaparecidos desde los terremotos que golpearon el norte de Venezuela el 24 de junio, dando por terminada una terrible espera para ella y otros familiares.
Hernández comunicó el desenlace tras varias semanas de búsqueda entre los restos de un edificio derrumbado en Naiguatá, estado La Guaira.
“Hoy muchos me preguntan cómo estoy. Realmente fue un golpe muy, pero muy duro. Aún me encuentro en la búsqueda de sus cuerpos, no me ha sido fácil. Solo les puedo decir que estoy en pie gracias a la fortaleza que me ha dado Dios, porque creo que sin Él no podría resistir tanto dolor”, escribió en Facebook.
Semanas de búsqueda bajo los escombros
Dos días después de los sismos, Hernández informó que ella, su esposo, el pastor Hernán Ramos, y su hijo, Yosdany Quintana, habían sobrevivido. Sus padres, un hermano, una cuñada y varios sobrinos, en cambio, continuaban atrapados bajo los restos del inmueble.
La familia pidió ayuda pública ante la lentitud de las labores de rescate. “Mis familiares quedaron atrapados, a los cuales aún no los han sacado. Ya son tres días y realmente han hecho muy poco. Tiempo de mucha desesperación, pero a la vez confiando en el milagro que Dios va a hacer”, denunció el 27 de junio.
Al día siguiente mostró maquinaria retirando escombros. El 9 de julio publicó un mensaje que anticipaba el desenlace. “Gracias Abba por permitirme estar con ellos ocho meses antes de su partida. Lo que más me conforta es que sé que todo fue según tu voluntad”, indicó.
Su hijo también recordó a sus abuelos el 15 de julio. “Solo 39 segundos y frente a mi cara sin poder hacer nada… ¿Qué más quieres, vida? Ya me has quitado cuatro… MAMI PODEROSA y mi SUPER ABUELO”, expresó.
La tragedia alcanza a la comunidad cubana
Los terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5 y separados por 39 segundos, afectaron con especial fuerza a La Guaira. Medios independientes y plataformas ciudadanas documentaron decenas de cubanos desaparecidos en Naiguatá, Caraballeda, Catia La Mar y Los Corales.
Entre los fallecidos identificados figuran seis integrantes de la familia de Yadina de la Caridad Yáñez Linares. Sus cuerpos fueron recuperados el 29 de junio entre los restos del complejo residencial Oasis Beach-Resjurel, en Playa Grande.
La Habana respondió con retraso
Mientras familiares difundían fotografías y nombres para localizar a sus seres queridos, la Cancillería cubana evitó ofrecer durante los primeros días un balance preciso. El 27 de junio aseguró que no tenía confirmación oficial de ciudadanos de la Isla fallecidos, aunque la prensa independiente ya recopilaba reportes de desaparecidos.
El balance divulgado el 19 de julio elevó a 5.119 los muertos y mantuvo en 16.740 la cifra de heridos. La Guaira concentra gran parte de los derrumbes y de las operaciones para recuperar cuerpos, casi un mes después de la catástrofe.

