
El régimen cubano anunció este jueves 19 de junio que permitirá la entrada de capital privado y extranjero en la importación, distribución y venta minorista de combustibles, una actividad controlada durante décadas por empresas estatales.
La decisión forma parte de las 176 transformaciones económicas y sociales presentadas por el primer ministro Manuel Marrero Cruz ante la Asamblea Nacional, mientras la Isla enfrenta una grave crisis energética y financiera.
La apertura aparece incluida en el denominado Eje 6, dedicado a las modificaciones del sector energético. El documento oficial propone “Permitir la participación del capital privado y extranjero en la importación y comercialización de combustibles, incluida la red minorista”.
Capital privado entra al mercado de combustibles
La medida permitiría participar en este negocio a empresas privadas cubanas, cooperativas, compañías mixtas e inversionistas internacionales. Hasta ahora, la Unión Cuba-Petróleo (CUPET) y otras entidades gubernamentales han mantenido el dominio sobre las operaciones del sector.
La decisión evidencia las limitaciones financieras del Estado para sostener el abastecimiento nacional, algo que realmente no era un secreto debido al agravamiento de la crisis energética y de transporte que se ha vivido en los últimos meses.
El plan también contempla reestructurar la administración de los servicentros, incluidos los establecimientos móviles. Aunque Marrero no precisó cómo se ejecutará el proceso, la propuesta abre la posibilidad de que estaciones actualmente estatales pasen a manos de otros actores económicos.
Gasolineras deberán instalar sistemas solares
Los establecimientos gestionados por empresas estatales o privadas deberán incorporar paneles fotovoltaicos y sistemas de almacenamiento. El objetivo declarado es garantizar su funcionamiento sin depender por completo del deteriorado Sistema Eléctrico Nacional.
El Ejecutivo también pretende extender las llamadas “solineras”, estaciones solares destinadas a cargar vehículos eléctricos. Para financiar esos proyectos, anunció futuras líneas de crédito dirigidas a personas, negocios y empresas interesadas en tecnologías renovables.
Otra modificación autorizaría a las compañías estatales a utilizar plataformas extranjeras para pagar operaciones de compraventa de combustible. La disposición intenta sortear la falta de liquidez y las dificultades del régimen para efectuar transacciones internacionales.
Nuevos impuestos e incentivos fiscales
El paquete contempla además aplicar un impuesto de hasta el 1% a las importaciones físicas o financieras de combustible. Los ingresos serían destinados a mantener inventarios operacionales, aunque las autoridades no explicaron el funcionamiento del mecanismo.
También se ofrecerían reducciones tributarias equivalentes a las inversiones realizadas en energías renovables cuando beneficien hospitales, centros sociales, servicios comunitarios o proyectos de alumbrado público.
Marrero aseguró que las reformas no implican abandonar el modelo socialista. Sin embargo, la entrada del sector privado en un mercado estratégico refleja la magnitud del colapso económico. Las propuestas afectarán más de 148 disposiciones vigentes y deberán convertirse en normas antes de entrar en vigor.