
Sergio Ruiz Osorio, de 54 años, fue arrestado como segundo implicado en una red de peleas de gallos descubierta durante una redada del FBI en Miami-Dade, que involucra a cubanos.
El operativo permitió localizar varios miles de aves, instalaciones de entrenamiento y otros animales que, según las autoridades, presentaban señales de abandono, informó Telemundo 51.
Los registros de la cárcel de Miami-Dade muestran que Ruiz Osorio enfrenta acusaciones por tener o poseer animales destinados a peleas y por crueldad animal con intención de lesionar o matar. Su detención se suma a la del cubano Carlos Rafael Lezcano, de 52 años, quien había quedado bajo custodia por cargos relacionados con el mismo caso.
La investigación se concentra en una propiedad de aproximadamente 10 acres situada en la cuadra 12300 de Southwest 51st Street. El FBI contactó a la Oficina del Sheriff de Miami-Dade el sábado, después de encontrar indicios de combates entre animales mientras realizaba una intervención vinculada con otra investigación.
Un letrero condujo al segundo detenido
El miércoles, los detectives inspeccionaron una sección del terreno identificada con un letrero que decía “Los Laureles, Venta De Animales”. Allí encontraron 125 gallos, un ruedo cerrado de entrenamiento, un agitador para las aves y otros implementos que el informe de arresto vincula con la preparación de animales para peleas.
En esa zona también localizaron 16 perros, tres gatos y numerosas cabras, tortugas y aves. Los investigadores describieron las condiciones como un “estado visiblemente grave de abandono”. Según el reporte, los animales aparentemente carecían de comida y agua para beber, mientras las tortugas disponían de poca agua y mostraban signos de angustia.
Las autoridades llamaron al teléfono que aparecía en el cartel del establecimiento. Ruiz Osorio respondió y manifestó que acudiría a la propiedad. Cuando llegó, los agentes lo pusieron bajo custodia y posteriormente lo ingresaron en la cárcel. El informe señala que Miami-Dade Animal Services retiró a todos los animales del terreno.
La documentación disponible no precisa qué relación mantenían Ruiz Osorio y Lezcano ni cómo se distribuían las responsabilidades dentro de la finca. Tampoco permite concluir que ambos administrarán conjuntamente todas las áreas inspeccionadas. Las acusaciones describen los hallazgos y las actuaciones atribuidas a cada detenido durante la investigación.
Miles de gallos y equipos ocupados
El registro inicial había revelado “varios miles de gallos de pelea” y numerosos espacios cerrados de entrenamiento, según el informe policial. Los agentes también encontraron vitaminas, jeringas, medicamentos, espuelas de combate, guantes de boxeo y agitadores para gallos, artículos que las autoridades relacionaron con la actividad investigada.
Tras el aviso del FBI, intervino personal especializado de la Oficina del Sheriff. Un juez autorizó un registro centrado en posibles delitos de crueldad animal. Los detectives regresaron a la propiedad a la mañana siguiente junto con empleados de Animal Services para continuar las inspecciones y atender a los animales encontrados.
Durante esa intervención, un detective observó a dos hombres entrar en una zona asegurada donde permanecían unos 100 gallos alojados individualmente. Según el reporte, los agentes les ordenaron detenerse, pero ambos saltaron una cerca y huyeron a pie. Lezcano fue localizado después en un vivero cercano y quedó detenido.
En la propiedad apareció un libro de registros con el nombre de Lezcano. El acusado ingresó en el Centro Correccional Turner Guilford Knight y quedó sujeto a una fianza de 10.500 dólares. Los cargos incluyen crueldad animal, manipulación de pruebas, posesión y entrenamiento de animales para peleas y resistencia sin violencia.